Bernardo López

Llama la atención que el gobierno del Ganso viole cualquier ley con tal de sacar recursos por donde pueda, incluso de bolsear a los trabajadores del Estado o desconocer presupuestos ya programados, como en la Ciudad de México.

Al inicio de la pandemia y la crisis económica que se avecinaba, el presidente Obrador dijo en marzo de este año que contaba con una bolsa de 400 mil millones de pesos para enfrentar todos los problemas que provocaría la emergencia sanitaria, además de la caída de los precios del petróleo, que tocó terreno negativo -algo nunca antes visto y que marca una dislocación económica que aún no sabemos sus consecuencias, pero que no tardaremos en verlas, sin embargo, lo analizaremos después-.

A pesar de ese anuncio, el mandatario comenzó con los trabajos para sacar dinero de donde se pueda, con tal de tener recursos para solventar sus dádivas. Terminó con los fideicomisos, los cuáles podrían estar plagados de corruptelas de antiguos gobierno, pero eso no significa que no se puedan sanear y dejarlos operables, el Fondo para la Atención de Emergencias (Fonden), Fondo de Inversión y Estímulos del Cine (Fidecine) se salvaron de desaparecer, pero no así al Fondo Metropolitano (Fonmetro), el cual no cuenta con recursos y sería vital para los proyectos de la megalópolis y la reactivación económica del Valle de México.

También existe una amenaza a la bolsa acumulada de las pensiones, que vale más de cuatro millones de millones de pesos, con la pretendida reforma al Sistema de Pensiones (Afores) que piensa realizar el Peje: otro zarpazo al dinero para apoyar a su 4T. Y no es que el sistema de Afores sea el mejor, pues los recursos también peligran en manos privadas y no aseguran un retiro digno.

En la Ciudad de México se dio uno de los saqueos más descarados que ha tenido la historia. En el Congreso de la Ciudad de México, los diputados de Morena decidieron que no se podía ejercer el presupuesto participativo del 2020, porque no se pueden reunir los vecinos para conformar los Comités de Ejecución y Vigilancia, por lo tanto, ese dinero, que son alrededor de mil 400 millones de pesos, serán erogados en los primeros meses del 2021.

Todo lo anterior suena muy bonito, pero el diputado Jorge Gaviño les recordó que no se podrán ejercer esos recursos porque durante los procesos electorales no se pueden realizar instrumentos de participación ciudadana, a excepción de la consulta popular.

Parece que el Ganso lo único que quiere es obtener aire para llegar a las elecciones intermedias y colocar a la mayor cantidad de subordinados en las gubernaturas, municipios, diputaciones federales y locales. Pero el dinero no le va a alcanzar.