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  • Especialistas de UNAM, organizaciones civiles nacionales e internacionales y, hasta la titular de Gobernación, aseguraron que el aislamiento ha mostrado la fragilidad de la familia mexicana
  • Por su parte, ONU, pone de manifiesto la importancia de invertir en políticas sociales que protejan a las personas y familias más vulnerables

Guillermo Pimentel Balderas

A pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador niega o no reconoce que hay violencia intrafamiliar debido al confinamiento por la pandemia de COVID-19, con el “Quédate en casa”, la UNAM -en voz de sus especialistas en trabajo social- y organizaciones civiles nacionales e internacionales, con otros datos, aseguran que “Quédate en casa”, ha puesto de manifiesto la fragilidad de la familia mexicana, al revelar conductas de intimidación en el seno familiar que, requieren del trabajo con expertos en el rubro psicosocial.

Leticia Cano Soriano, académica de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM aseveró que el distanciamiento social ha evidenciado aumento de violencia intrafamiliar; por lo cual, subrayó la necesidad de garantizar los derechos humanos de cada uno de sus integrantes.

Explicó la especialista que la familia mexicana está pasando por un proceso de reestructuración, en el que más allá de la integración tradicional conformada por una pareja heterosexual con hijos, se han incrementado aquéllas con jefaturas femeninas y otras con parejas de un mismo sexo.

Contrario a los buenos deseos del gobierno de la 4T, la universitaria asevera que para miles de integrantes de familias ha sido difícil acatar las medidas de confinamiento porque impera la necesidad de salir a trabajar para obtener el sustento diario. Pidió con urgencia, apoyar a las familias de escasos recursos durante la emergencia sanitaria, para que permanezcan en casa, pues, advirtió: “No es una cuestión paternalista, sino un modo de estar preparados ante casos de emergencia”.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), expone que la pandemia pone de manifiesto la importancia de invertir en políticas sociales que protejan a las personas y familias más vulnerables, pues son las que llevan la peor parte. Además, afirma que las familias son nuestro apoyo durante esta crisis, pero con la incertidumbre, el estrés aumenta, lo que puede originar violencia creciente contra las mujeres y los niños.

En tanto, para la representante de ONU Mujeres en México, Belén Sanz, las emergencias humanitarias, los desastres y las pandemias ponen a las mujeres y a las niñas en mayor riesgo de violencia. Y, ante la actual emergencia sanitaria por COVID-19, es fundamental garantizar una respuesta efectiva e integral para el manejo de la crisis.

Para AMLO no hay violencia intrafamiliar

En abril de este año, el presidente dijo que no hay más violencia familiar ahora que la gente se queda en casa por la emergencia del coronavirus. Presumió que en México tenemos una cultura de mucha fraternidad; pero, reconoció que sí existe el machismo. Y, como es su costumbre, contradecir a sus funcionarios de gabinete, en esta ocasión -AMLO- refutó a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero quien acusaba un aumento de la violencia intrafamiliar durante el confinamiento e informaba que la intimidación contra las mujeres había aumentado 60 por ciento a nivel nacional.

Pero, López Obrador también la desestimó, como lo hizo contra las denuncias de organizaciones civiles del país y extranjeras que, han alertado sobre el aumento de agresiones en el hogar por el confinamiento.

Tal parece que, todavía cree López Obrador que la fraternidad de la familia mexicana crea un estado de excepción que evita que la violencia intrafamiliar se mida con la misma vara que en otros países.

Tampoco creyó los reportes de “La Línea Mujeres de Locatel de la Ciudad de México” que, recibió en marzo pasado una cantidad inusual de llamadas por violencia de género: cuatro veces más que el promedio mensual de los últimos años. En total fueron 812 llamadas catalogadas con la temática “violencia de género”. Es el doble de las 409 que se recibieron en febrero, lo cual ya duplicaba las 194 de enero de este año.

Mucho menos, el mandatario tabasqueño, toma seriamente en cuenta los últimos registros de violencia hacia las mujeres durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 que, ha sido un tema relevante y preocupante para las organizaciones civiles de nuestro país.

De nueva cuenta, López Obrador aseguró que el 90% de las llamadas de auxilio por parte de las féminas son falsas. A pesar de que se quiso justificar, al decir que no lo vayan a malinterpretar, pero que eso “está demostrado”; sin embargo, como siempre hace, no dio más detalles para explicar tal afirmación.

Y, para rematar, López Obrador sostuvo que el retiro a las casas no ha sido la razón por la cual se han registrado incrementos en la violencia doméstica.

Pero, Lorena Cedeño, Camila Trombert y Tatiana Rico que, forman Cruces X Rosas, un colectivo, aseguran que el riesgo para muchas mujeres, es precisamente, quedarse en casa.

Dicen que como mujeres llevan años escuchando lo mismo: “quédate en casa” porque te roban, porque te manosean, porque te violan, porque te matan. Pero, reconocieron que como mujer no se puede estar segura en ningún lado.

Por su parte, organismos internacionales enfocados en los derechos de las mujeres y niñas han alertado sobre la necesidad de procurar la seguridad, integridad y los derechos de todas las mujeres durante esta emergencia sanitaria.

Por ejemplo, Phumzile Mlambo-Ngcuka y Gabriela Ramos, directora ejecutiva de ONU Mujeres y directora de Gabinete de la OCDE y Sherpa G20, respectivamente, han manifestado tanto en medios nacionales como internacionales que, aunque la pandemia surtirá efectos negativos en toda la población, a las mujeres les afectará mucho más.

Aún más, afirman –sus voceros- que la violencia contra las mujeres en México persiste aun con el aislamiento por la pandemia del COVID-19. Además, dan a conocer que algunos indicadores, incluso, muestran incrementos durante este confinamiento, especialmente los relacionados con la violencia doméstica y las llamadas de auxilio.