Rafael Lulet / @Rafael.Lulet

La pandemia del COVID-19, ha generado más muertos en Estados Unidos que lo propiciado por la guerra en Vietnam de los soldados norteamericanos caídos en batalla en ese país, más la acumulación de las semanas venideras, esto porque aún no se ha acabado los contagios siendo la Unión Americana el primer lugar en muertes en todo el continente, sin vías de controlar la enfermedad la cual se encuentra asolando a todo el mundo.

Pese a la grave situación sanitaria en ese país vecino el presidente norteamericano, ha proclamado la apertura comercial en todo la nación americana, contra la oposición de los demócratas; al final la última decisión la tendrán los Estados, según así se encuentra estipulado en la constitución norteamericana, por esa razón varias entidades principalmente los republicanos han tomado la iniciativa de autorizar la apertura de locales comerciales y centros recreativos, las playas aún siguen cerradas con  excepción de Miami, quien su gobernador prefirió abrirla con ciertas encomiendas entre ellas usar el cubre bocas, dejando a un lado la sana distancia.

Las actividades económicas en los Estados Unidos han sufrido pérdidas millonarias como así se ha manifestado en todo el mundo incluyendo México, pero eso no ha dejado aún lado la aplicación de la cuarentena como fue solicitado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo ante tal descalabro financiero opta Donald Trump el decretar la apertura comercial en todo el país americano, sin importar el riesgo de expandir el contagio e incrementar sus cifras de muertos, los cuales hasta este momento ascienden a más de 60 mil fallecidos, encontrándose dentro de sus argumentos el desempleo.

La contienda presidencial aún continua pero si no logra Donald Trump el control de la pandemia se le puede revertir la ventaja que tiene hasta hoy por la decisión de una reapertura temprana de las actividades comerciales sobre todo en entidades con mayor población como los son: New York y California, donde el virus COVID-19, ha hecho estragos colocando a dichas entidades con el 30 por ciento de los casos tanto de muertes y contagios, sumando a ello a New jersey, Massachusetts y Pensilvania, ante esto Joe Biden candidato de los demócratas ha manifestado su oposición del llamado por el presidente de esa nación.

“La tragedia de la pandemia del COVID-19 parece estar ingresando en la fase de contención. Decenas de miles de estadounidenses han muerto, y la ciudadanía se encuentra ahora desesperada por políticos sensatos que tengan el coraje de ignorar el pánico y confiar en los hechos. Los líderes deben analizar los datos acumulados y ver lo sucedido realmente en lugar de seguir enfatizando proyecciones hipotéticas, combinar esa prueba empírica con los principios fundamentales de la biología consolidados durante décadas y entonces, reflexivamente, volver a poner el país en marcha”, tal como lo manifestó Scott Atlas, neuroradiólogo de la Universidad Stanford en la revista “The Hill”.

Por otro lado Donald Trump comienza a encender el ambiente internacional con acusaciones contra del Gobierno de China por haber creado el virus del COVID-19 en laboratorios existentes en Wuhan lugar origen de la pandemia, y es que todo parece ser cierto en vista al gran beneficio obtenido por dicho país ante la catástrofe económica mundial principalmente de los Estados Unidos, quien ha amenazado en llevar las acusaciones ante instancias internacionales con pruebas, las cuales dice tener en su poder.