• La administración de López cada vez tiene mayores similitudes con la de Fox, decepción, frustración y pocos resultados

Bernardo López

En 2003, la promesa de cambio que tanto cacareó el presidente Vicente Fox se desinfló completamente debido a que no pudo estar a la altura de las necesidades y exigencias de la población. Tres años después de haber arrasado en las elecciones presidenciales, el éxito del ranchero hablador se terminó.

La decepción se pudo palpar en las elecciones a diputaciones federales intermedias, en las cuales el PAN perdió 54 escaños, para quedarse con 151, cuando en el 2000 obtuvo 205.

Este efecto podría reeditarse en el 2021, tres años después de la aplastante victoria de Morena, PES y PT, con la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, con el pejelagarto -porque ahora sí ya se confirmó que no sólo es peje-.

El golpe político que recibió el presidente Obrador, derivado a la difusión de un video donde se puede apreciar a su hermano Pío López recibir millones de pesos abrió un boquete en su credibilidad y perdió toda su autoridad moral frente a los mexicanos. Únicamente sus ciegos simpatizantes no verán la realidad.

El pésimo trabajo del gobierno para manejar la economía y la estrategia para disminuir las bajas por la pandemia han sido la marca y los votantes recordarán eso el 6 de junio de 2021.

El 7 de septiembre comenzará de manera oficial el periodo electoral y los ataques, lejos de disminuir, se incrementarán; tal vez presenciaremos como la 4T deja de ser el proyecto prometedor del 2018.

En 2021 acudirán más de 95 millones de personas a sufragar, sin la imagen de López Obrador en las boletas, un factor que podría cambiar la balanza; el peje está apresurado por poder incluirse, pero le va a ser muy difícil.

En estas elecciones estarán en juego 500 diputaciones federales, 15 gubernaturas -Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas-, además de congresos locales y ayuntamientos, en 30 entidades.

Uno de los primeros sondeos que podrían proyectar los resultados de las elecciones de 2021 es la rifa del avión presidencial -que no rifa el avión presidencial- pues es un referéndum hacia el trabajo del presidente Obrador y de su equipo.