Pedro Flores  

México se enfrentará en el 2021 a las elecciones más “sui géneris de su historia”, están en juego 15 gubernaturas, y 500 diputaciones federales y las alcaldías en la CDMX, pero el panorama es de lo más sombrío, con un partido en el poder dividido, la oposición totalmente debilitada y sin presencia, esperanzada a las alianzas y un pueblo devastado por las consecuencias de la pandemia del COVID-19.

“Ahora lo que tenemos es un país dividido, confrontado y la presidencia está en confrontación con los partidos políticos, no se ha reunido una sola vez con ellos, con el sector privado está peleado y no hay manera de echar a andar un plan de desarrollo compartido, está enfrentado con los gobernadores, con los medios de comunicación y aunque ha dicho que hay que convocar a la unidad hace poco dijo; ‘o son liberales o conservadores, es decir, están conmigo o en mi contra’, señaló José Fernández Santillán, politólogo y profesor del Tec de Monterrey.

A lo anterior se le agrega que en cifras oficiales del Inegi un millón 976 mil 60 personas no tuvieron empleo durante los primeros tres meses de 2020, previo a la crisis en el país por COVID-19, y que, por la pandemia, no podrá aplicar esta encuesta para registrar con la misma metodología cuántos se sumarán al registro de desempleo por la crisis sanitaria, en otras palabras, no hay una cifra objetiva del desempleo, que ha crecido exponencialmente.

Además mucho va a influir en las elecciones la situación económica por la que atraviesa el país, si bien alguien dijo que ya tocamos fondo y que hay suficientes reservas para seguir adelante, los que saben o sea las instituciones financieras como  Moody’s, BBVA y Citibanamex  esperan para este año   una caída del PIB entre el -7% , -9%  y hasta 12% que ha originado un recorte de personal hasta del 20% y una paralización en sectores tan importantes  como hidrocarburos, hoteles, restaurantes, educación, eventos masivos, y transporte intermunicipal terrestre y aéreo,

Y qué decir de la severa y terrible crisis de seguridad; antes de la cuarentena, según la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) de marzo de 2020, el 73.4% de la población de 18 años y más se siente insegura en su ciudad, el 80.8% se siente insegura en el cajero automático y el 73.5% en el transporte público. Un último dato significativo, el 32.5% de la población considera que la delincuencia seguirá igual y el 38% considera que empeorará, así es que hay que prepararse.

Además de estos “pequeños” detalles que mencionamos arriba, en las elecciones del 2021 muchos alcaldes buscarán la reelección; y como un buen distractor, AMLO propone para ese mismo día, el referéndum para la revocación de mandato, pese a que el Congreso de la Unión lo aprobó para ejercerlo en el 2022. De esta forma si votan por él, lo harían por Morena.

Así el proceso electoral sólo pondrá en evidencia el estado de impotencia en el que se encuentran las oposiciones, su falta de liderazgos, el desprestigio que aún pesa sobre ellas y la indefinición que las caracteriza en términos de lo que pueden ofrecer o representar más allá de un destino potencial para el voto o de buscar alianzas para no desaparecer. Los partidos políticos atraviesan por una crisis de credibilidad y confianza entre la sociedad, por su escasa respuesta ante sus problemas, el exceso de simulación y corrupción.

El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó destinar 5 mil 239 millones de pesos para el financiamiento público de los siete partidos nacionales en 2020. Esto implica que los institutos políticos tendrán 273 millones de pesos más respecto del presupuesto que se les asignó este año 4 mil 965.8 millones de pesos.

De acuerdo a las últimas cifras reportadas por Inegi a través de la encuesta nacional de calidad e impacto gubernamental, 8 de cada 10 mexicanos no confía en los partidos políticos, es un claro indicador que refleja el hartazgo generalizado hacía el actual sistema de partidos, a los que se agrega la inseguridad, la caída del PIB, el cierre de más de 13 mil empresas. el desempleo y la mala atención de COVID-19, creemos que EL VOTO DE CASTIGO ESTA MUY CERCA, y las trampas para mantener el poder también.