Pedro Flores 

Una vez terminado el sainete o más bien la tragicomedia escenificada por Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado, que como se esperaba iba a resultar triunfador en la contienda por manejar los más de mil millones de pesos de presupuesto que oficialmente le pertenecen a Morena, más todas las reservas acordadas por el “altísimo” y su padrino Marcelo Ebrard, quien con esto pavimenta el camino rumbo a la sucesión presidencial.

El nuevo titular de Morena, tiene mucha “cola” que le pisen, en su momento “Los Ángeles Press”, hizo público un oficio fechado el 17 de diciembre de 2009, en el que señala al, entonces titular de la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México que autorizó más de mil 588 millones de dólares para el arrendamiento de 30 trenes que darían servicio a la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México.

Sin embargo, el contrato de la empresa española CAF, dos meses antes, especificaba en el desglose de precios, que el costo total sería de 420 millones de dólares, este trámite fue por adjudicación directa, con un sobreprecio de 378% del costo original, lo que le costó el destierro a Marcelo Ebrard.

Delgado se encuentra ante un panorama muy difícil, y tendrá que acudir muy seguido a la asesoría del titular de la SRE, quien por cierto ya empezó su campaña al proponer una recuperación económica concertada globalmente. Y habla de “globalmente” en el momento en que 10 gobernadores se oponen a la disminución presupuestaria.

Morena en la actualidad no tiene una gran estructura en los estados, pero con el presupuesto oficial y extraoficial organizará a sus “defensores del voto”, que utilizarán todos los viejos recursos aprendidos en el partido tricolor, pero se encontrará con una gran resistencia en 10 estados, muchos de ellos priistas que buscarán repetir los resultados de Hidalgo y Coahuila.

El libreto de los gobernadores resentidos dice que les dan menos dinero del que deberían recibir, y, por si fuera poco, la pandemia ha golpeado la recaudación de diversos impuestos estatales como la tenencia, sobre la nómina, gravámenes sobre diversiones, espectáculos públicos, y los relativos al turismo en general.

De acuerdo a los datos proporcionados por el INEGI los estados en conflicto cuentan con el mayor número de empleos, desarrollo e impuestos para el Gobierno Federal; pues representan el 31% de la población total del país, con 39 millones 192 mil 600 habitantes. Mientras que en la Inversión Extranjera Directa (IED) representan el 40% del país, es decir, 3 mil 084 millones de dólares al segundo trimestre del 2020.

Por el lado de las exportaciones, al primer trimestre, suman 55 mil 622 millones de dólares, lo que significa el 59% del país, además que representan el 40% del empleo formal a julio de 2020, registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, con 7 millones 729 mil 189 empleos formales.

Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, afirmó que su estado junto a Jalisco, Chihuahua, Tamaulipas, Guanajuato, Coahuila, Nuevo León, Chihuahua, Durango y Aguascalientes, recaudan más de 1 billón de pesos cada año; es decir, 25 de cada 100 pesos de los impuestos de todo el país, situación que políticamente y económicamente debe tomar muy en cuenta para quien asegura que se quiere llevar “carro completo.”

Las elecciones del 2021 serán un verdadero hándicap para Mario Delgado ya como se sabe son 32 entidades federativas del país que tendrán comicios locales donde se renovarán varios puestos entre los que destacan 15 gubernaturas y por primera vez, en el mismo día se elegirán también diputados, presidentes municipales, alcaldes y congresos locales.

Delgado tendrá que lidiar con más de mil renuncias de los aspirantes y suspirantes a cargos de elección popular y “cuenta” con el resentimiento de un viejo lobo de mar como es Porfirio Muñoz Ledo que moverá todo lo que esté a su alcance para verlo fracasar, además tendrá que enfrentarse a Gabriel García Hernández, hombre de bajo perfil, pero Coordinador de los Delegados Regionales, que ya están en campaña, para la “palomeada” final.

Viene la época de las campañas y nos hace recordar frases de grandes políticos, como Nikita Kruschev quien afirmaba que “Los políticos son iguales en todas partes, prometen construir un puente incluso donde no hay río”.  O la del legendario Winston Churchill, quien decía que: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ha ocurrido”

Pero estamos en México, en donde el sentido común, es el menos común de los sentidos y en donde prevalece la ambición y no el servir a la nación, como decía el viejo maestro Fernando Marcos, quien agregaba que: “En México nunca pasa nada, y cuando pasa, pues … ya pasó.