Para Carlos Ramos Padilla, Presidente de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y la Defensa de la libertad de Prensa

Enrique Escobedo

La Teoría Clásica del Estado nos dice que éste tiene, al menos cuatro objetivos: garantizar la seguridad pública; mantener el orden y la paz social; el crecimiento económico y, preservar su soberanía y territorio. Para lo cual el Estado crea al gobierno y éste se organiza, de entrada, en cuatro grandes áreas de ejecución también llamadas de política interior, política exterior, política económica y política social. De ahí que un gobierno se organiza en ministerios, departamentos o secretarías de Estado y cada dependencia tiene que realizar eficientemente sus funciones administrativas.

En el caso mexicano, las funciones de seguridad pública están contenidas en el rubro de política interior y las ejecutan los órdenes federal, estatal y municipal. Ahora bien, dentro del orden federal encontramos a la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, la cual, además de ver por la seguridad ciudadana, debe impedir, en coordinación con la Secretaría de Gobernación, que los ciudadanos asuman individual o colectivamente las funciones de justicia por propia mano. También deben impedir que los cárteles de la droga realicen funciones de desarrollo y asistencia social debido a que no son organizaciones civiles legalizadas y sus fines no son altruistas, sino que buscan legitimidad social a fin de encontrar espacios que les permitan cometer violaciones a la ley bajo el manto protector de la sociedad; la cual por cierto si no acepta los regalos que los carteles es amenazada de muerte.

En otras palabras, el crimen organizado cuando realiza funciones de gobierno lo que está haciendo es: a) evidenciar la ineficacia gubernamental; b) señalar que los trámites de la Administración Pública son engorrosos y, en muchos casos, engendran corrupción; c) demostrar el asfixiante centralismo; d) dividir a la sociedad; e) arrinconar a la sociedad y, en mucho casos, nacen grupos de autodefensa o guardias blancas y ejércitos privados y, f) crear narco-territorios donde la autoridad legal ya no existe.

La conclusión es que, de acuerdo con lo arriba señalado, en algunos territorios del país ya existe un vacío del Estado de Derecho y ese es el principio del Estado Fallido, lo cual es muy peligroso. Aun más, cuando empezó la crisis sanitaria y recibí imágenes de narcotraficantes regalando despensas en cajas de cartón con la fotografía del Chapo Guzmán y de otras organizaciones como el Cártel de Jalisco, pensé que se trataba de noticias falsas, a fin de golpear a la actual administración. Pero cuando el Presidente hizo oficial que son actos reales del crimen organizado me preocupé debido a que ya estamos rebasados legalmente y, por lo mismo, se están derrumbando algunas de nuestras instituciones en algunos municipios de Sinaloa, Jalisco, Veracruz y Tamaulipas. Si a lo anterior sumamos que la Coordinadora de la Educación sigue monopolizando la educación pública en estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán y la calidad de su educación es altamente cuestionable. La conclusión es que al menos en seis estados de la República estamos desplegando el Estado Fallido y engendrando el huevo de la serpiente.

Las funciones del gobierno son oscilantes y cambian según la ideología de los partidos políticos que gobiernan, pero algunas de esas funciones son y deben ser monopolio de Estado, como las de Seguridad Pública. Las mismas son estratégicas, prioritarias e indelegables. Si un gobierno no las ejecuta, lo que estamos viendo es una crisis de gobernabilidad y la usurpación del poder gubernamental en manos del crimen organizado. El actual gobierno ya reconoció oficialmente la entrega de despensas de los malhechores y, hasta el momento, su reacción ha carecido de contundencia. Eso no puede ser. Los vacíos de poder no existen y el gobierno cada día cede sus espacios a la criminalidad. Ojalá recapacite, pues los verdaderos enemigos del actual régimen no son los conservadores, sino los delincuentes organizados.