Rafael Lulet / @Rafael.lulet

El decreto de apertura publicado por el gobierno federal el pasado 13 de mayo, no es más que una respuesta al llamado que el presidente Donald Trump hiciera el 18 de abril exigiendo la apertura comercial en ese país teniendo como resultado solo 20 estados de la Unión Americana, todos los  republicanos acataron dicha orden, a pesar de los más de 70 mil muertos y un millón 300 contagiados con una curva en crecimiento sin ver una disminución en ese caso, dejando la salud de sus ciudadanos como una situación secundaria, misma posición en la que se encuentra México.

Un gobierno decepcionante como el de López donde a cualquier llamado de la Casa Blanca se hinca para complacerles, las palabras antiguas como oposición se flaquea ante una orden de un presidente norteamericano, demuestra lo rápido de cómo cae un hablador que un cojo, tal lo dice esa vieja frase, no cabe duda por su boca muere el pez, eso es la representación de Obrador ante el mundo, de una administración con muchas fallas y muchas improvisaciones sin un sistema económico el cual pueda implementar reflejado en un pobre crecimiento además de un futuro incierto para nuestro país.

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos serán el 3 de noviembre y Trump debe imponerse ante Joe Biden, pero como hacerlo con un país en la banca rota, con una tasa muy alta de desempleo y una enfermedad que cada día asola a la salud de sus ciudadanos, preferible mejor lo último a perder la ambición política de una personaje frio y despiadado como la de él, quien no le importa pasar por encima de cualquiera, por eso con una sola instrucción pone ante sus pies a un país como México para secundar su decreto, al final del día somos los daños colaterales del imperialismo.

La firma del tratado de libre comercio el T-MEC, también es un motivo por el cual México se encuentra obligado a salir de la cuarentena sobreponiendo la salud de millones de mexicanos por los acuerdos comerciales, ¿si el neoliberalismo no es esto, entonces que será?, es claro la imposición económica sobre la integridad de la población con alto índice de riesgo a morir ante un virus mortalmente contagioso y con un sistema de salud precario como el de nuestro país, sin agregar la devaluación al gremio médico después de tantos ataques por la ciudadanía así como del mismo presidente Obrador, sin olvidar la falta de insumos para contraatacar dicha pandemia.

“Primero los pobres”, lema de campaña de López Obrador desde que era oposición, es claro que los compromisos económicos deja a un lado esa frase, tanto criticó dicha postura de gobiernos neoliberales por anteponer los intereses de unos cuantos por encima de la población y ahora es quien lo retoma, sin mencionar la incorporación a las calles del Ejercito cuando de igual forma se negaba a dicha acción en los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, denota con eso el fracaso de la Guardia Nacional y el combate contra la inseguridad tan solicitada por los mexicanos.

De nuevo Trump, usará dentro de su campaña a México para llamar al voto latino, igual como lo hizo en el 2016, y tan criticado por la oposición en ese entonces de ver como un gobierno Peñista se inclinaba ante un candidato como lo era Donald Trump, dándole ese sequitos de votos latinos necesarios para su triunfo.