• El ex presidente Álvaro Obregón, dijo: “Nadie aguanta un cañonazo de 50,000 pesos”. Gonzalo N. Santos, expresó: “La moral es un árbol que da moras”. Carlos Hank citó: “Un político pobre es un pobre político”.
  • Enrique Peña Nieto, refirió, “La corrupción es cultural” y, recientemente, los casos Lozoya-Odebrecht y Congreso capitalino, en la mira

Guillermo Pimentel Balderas

En algunos libros de historia de México, poco se menciona sobre las frases famosas que excitan corrupción y que, abordaron políticos de ayer y todavía sirven de ejemplo para algunos, hoy.

La frase más célebre y, que se toma como eje del nacimiento de un cáncer que corroe a nuestra sociedad es: “Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”, de Álvaro Obregón Salido –militar y político mexicano que participó en la Revolución Mexicana y fue presidente entre el 1 de diciembre de 1920 y el 30 de noviembre de 1924-. También, solía decir: “No cabe duda que la mala suerte existe, sólo que Dios la desparrama entre los pendejos”.

Obregón, “el manco de Celaya”, tuvo un gesto que, es imitado en nuestros días, cuando dijo que él iba a ser el presidente más honesto de México porque solo robaba con un brazo. Ya siendo huésped del Palacio Nacional, según una anécdota, solía salir por la puerta lateral sin escolta y disfrazado de parroquiano para que nadie lo conociera y le pidiera favores.

Cuenta la historia que, al ir transitando por la banqueta de una de las calles de la capital, al ver a un ciego pidiendo limosna, se sacó un peso de aquellos y se lo arrojó al bote. El pordiosero al tocar la moneda le dio las gracias con la siguiente frase: “¡Gracias mi General!”.  A lo que Obregón intrigado se detuvo y le cuestionó al invidente que si era de nacimiento o veía un poco. No, nada, soy totalmente ciego, respondió el sujeto.

– ¿Y cómo carajos me conociste, si eres ciego?

– Ah, porque en estos tiempos cualquier cabrón es General.

Gonzalo N. Santos

Otras frases más que, también han hecho historia son: “La moral es un árbol que da moras”, de Gonzalo N. Santos -“El Alazán Tostado”-. También, reconocido como un símbolo de la corrupción en la política mexicana. Fue político y militar miembro del Partido Nacional Revolucionario, hoy PRI.

Fue diputado federal a los 24 años de edad, y reelecto cuatro veces consecutivas hasta 1934, cuando fue senador. En el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho fue Gobernador del Estado de San Luis Potosí, su entidad natal que, siguió gobernando en la práctica (de facto).

Carlos Hank

“Un político pobre es un pobre político”, es la frase famosa de “El Profesor” Carlos Hank González, quien también fue un hombre de negocios. Ocupó varios cargos gubernamentales y políticos a nivel estatal y nacional. No llegó a ser presidente de México, porque su padre era de nacionalidad alemana. La historia lo involucra en tráfico de drogas, lavado de dinero, corrupción y amenazas criminales.

Otros más, Miguel de la Madrid: “Por la renovación moral de la sociedad”, lema de su campaña a la presidencia de la República ante la escandalosa corrupción que se padeció con José López Portillo que, como bandera llevó: “La solución somos todos”, que a final de cuentas se le bautizó como “La corrupción somos todos”. Ah, y últimamente la ocurrencia del ex presidente Enrique Peña Nieto de que: “La corrupción es cultural”.

Pero, no se diga de la telenovela “Emilio Lozoya-Odebrecht”, pues el ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) que sus “ex jefes” pagaron sobornos (cañonazos) a varios ex legisladores del PAN, PRI y PRD.

Por lo tanto, no es ninguna novedad de que, desde hace mucho tiempo, la clase política sabía que este cáncer de la sociedad había rebasado todos los límites. Hoy, la 4T simula combatirla.