Pedro Flores  

La detención por parte de la DEA del ex secretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos, representa un duro golpe, no sólo para el gobierno actual, que no conocía de la investigación que el vecino país del norte tenía sobre el militar, sino para el Ejército, que puede traer terribles consecuencias, no creemos que se quede con los brazos cruzados ante la detención de un general de división, situación que afectará a la tropa y a la institución, además que tiene a la prensa encima por hacerla de albañiles.

Salvador Cienfuegos Zepeda, de 72 años, encarna lo que se espera de un militar: cordial, seco y muy respetado por la tropa, se resistió a que el ejército tuviera funciones de policía, no contuvo la violencia e hizo todo lo posible por ocultar los abusos de los militares, la matanza extrajudicial en Tlatlaya o la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en cuya investigación se negó a colaborar a pesar de que sus hombres tuvieron un papel importante como testigos.

A pesar de que cuando se dio el cambio de gobierno Cienfuegos presentó al actual mandatario una lista de generales que lo podían suceder, mismos que tenían experiencia y méritos, el titular del ejecutivo se pronunció en favor de, Luis Crescencio Sandoval González, que era el último en la lista y que casualmente era el jefe de operaciones del ahora inculpado, lo cual creo una terrible molestia y división dentro de la Sedena.

La situación se torna más delicada por el hecho de que el gobierno mexicano desconocía la investigación que se realizaba en contra del ex titular de la Defensa Nacional, porque cuando sucedió lo del general Juan Arévalo Gardoqui, a quien se le relacionó con el envío de armas a Polonia y a su hijo con el narcotráfico, lo arropó la propia institución, ahora ni oportunidad le dieron de eso.

Cienfuegos es el primer general detenido por la DEA, pero ya se han dado otros casos como el de José de Jesús Gutiérrez Rebollo, director del Instituto Nacional de Combate a las Drogas, que en 1997 fue detenido bajo los cargos de haber facilitado el trasiego de drogas a Estados Unidos del Cártel de Juárez, de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”-.

Otros militares que fueron detenidos en su momento fueron Humberto Quirós Hermosillo y Mario Arturo Acosta Chaparro, juzgados y sentenciados a 15 años de prisión, por sus presuntos nexos con el Cártel de Juárez y por su participación en la llamada “Guerra Sucia” en Guerrero, cuando combatieron a las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.

En 2006 el general Francisco Humberto Quirós Hermosillo falleció víctima de cáncer en la vejiga. Mario Arturo Acosta Chaparro fue víctima de un atentado mientras esperaba su auto en un taller mecánico en calles de la colonia Anáhuac en la alcaldía Miguel Hidalgo, el 20 de abril de 2012. Murió mientras recibía los primeros auxilios.

Este golpe a la dignidad de las fuerzas armadas, no va a ser tapado con el aumento de presupuesto que se tiene pensado para el 2021, en donde pasará de 6 mil 540 millones destinados en 2020 a 21 mil 814 millones para el próximo año. La explicación de esto es el incremento en los recursos para la obra del Aeropuerto Felipe Ángeles, cuya ejecución está a cargo de la Sedena.

Los militares están muy resentidos porque han perdido imagen ante la población, sobre todo ahora que los están empleando para todas las labores, hasta de albañiles, y no olvidan que el ahora jefe nato de las Fuerzas Armadas que dijo alguna vez que si fuera por él desaparecería el Ejército, además del ridículo del “caso Culiacán” cuando AMLO, asumió la responsabilidad, de haber dejado en libertad a Ovidio Guzmán.

El panorama es sombrío, la amenaza de la recesión está latente, aumentan los precios de las gasolinas, de la canasta básica, hay freno de la economía por el Covid-19, que aumenta cada día el número de muertos etc, en síntesis, el país le espera un futuro no muy halagüeño ya que hay más hambre, desempleo e inseguridad y los focos con los militares están en amarillos… ¿pasarán al rojo?