La Casa Blanca pedirá al Congreso que asigne 500 mil millones de dólares para dos oleadas separadas de pagos directos a los contribuyentes estadounidenses en las próximas semanas y otros 300 mil millones para ayudar a las pequeñas empresas a seguir pagando la nómina, según una propuesta del Departamento del Tesoro que circula entre los cabilderos.

El esquema, cuya copia fue obtenida por The New York Times, exige un total de 1 billón de dólares en gastos para esos programas, que también incluirían 50 mil millones para préstamos garantizados para la industria de las aerolíneas, y otros 150 mil millones para préstamos garantizados o garantías de préstamos para otras partes de la economía fuertemente afectadas por la crisis financiera en desarrollo.

Permitiría el uso del Fondo de Estabilización de Intercambio, una cuenta de reserva de emergencia que generalmente se utiliza para intervenir en los mercados de divisas, para cubrir esos costos, y también le permitiría garantizar temporalmente los fondos mutuos del mercado monetario.

Los legisladores trataron de incorporar la propuesta y otras de los senadores en la legislación que podría someterse a votación en los próximos días, aunque los detalles no están completos.

La propuesta del Departamento del Tesoro exige que la autoridad envíe dos rondas de cheques por valor de 250 mil millones de dólares directamente a los contribuyentes estadounidenses, el primero el 6 de abril y el segundo el 18 de mayo. Los pagos serán fijos y su tamaño dependerá del ingreso y el tamaño de la familia, según el resumen.