Paco Ramírez / @ramirezpaco

Nada nuevo es lo que encontramos en el Segundo Informe de gobierno del presidente López Obrador y ante esta reacción no solo mía, sino de muchos otros mexicanos, el presidente, sonrió y apuntó: “A lo mejor tienen razón porque como informamos todos los días, antes un presidente no informaba, sólo en el informe, estaban esperando noticias espectaculares y se daban, pero nosotros estamos aquí, diario informando”. Y sí, informan todos los días en las mañaneras, pero esperábamos ahora sí un reporte en serio, no espontáneo “No crean que yo vengo aquí ya con ideas analizadas, no, yo vengo aquí a hablarles de manera sincera, decirles lo que siento, lo que conozco, lo que es mi experiencia” (12 de junio), y esperábamos insisto la información, las estadísticas, los números reales, no los otros datos.

Fue sin duda otra mañanera, la 443 y tal vez una de las más cortas (45 minutos), apareció, sin trastabillar, despojado eso sí del triunfalismo que caracteriza a los presidentes en el día de su Informe, sin el entusiasmo mostrado en otros discursos públicos.

¡Y cómo no!, Si a 21 meses de iniciada su administración, el país está en crisis.

Pandemia, inseguridad, economía, ya no hay guardadito como diría el Secretario de Hacienda, vamos en 642 días hasta hoy y ya se acabaron el fondo emergente de la nación, lo dilapidaron y ahora se truenan los dedos para ajustar el presupuesto recortado y con una austeridad todavía más estricta en 2021.

Y el discurso de los 95 logros, muchos de ellos cuestionables: programas sociales entregados sin transparencia ni reglas de operación; Sembrando Vida, con millones de plantas que no prendieron: cancelación de fideicomisos, intervención de órganos autónomos; polarización de la sociedad, 12 millones de nuevos pobres, empresarios abandonados, inseguridad, violencia y un largo etcétera.

Y a pesar de ello, a decir del propio presidente “en el peor momento, tenemos al mejor gobierno” ¿Será?

Realidades alternas es lo que tenemos, realidades que se confrontan, que no ajustan, que brincan del negro al blanco.

Combate a la corrupción, “No persecuciones facciosas, ni venganzas”, pero tampoco combate y mucho menos exterminio. Aún falta, dijo, desterrar el bandidaje oficial.

Más de medio billón de pesos de ahorros por la austeridad republicana, que no sabemos dónde están, ni cómo se lograron

No habló de las adjudicaciones directas, 70% de las compras de este gobierno y a sobre precio, de acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción.  ¿Y la transparencia?

Ya quedo atrás la crisis económica derivada del Covid-19 “les dije que era como una V y ahora vamos de subida” y prometió que después de la pandemia (hasta hoy más de 65 mil muertos), México contará con un mejor sistema de salud, ¿no dijo cómo?, cuando solo se destina el 2.5% del presupuesto al sector, en franco deterioro y sin medicamentos.

Aún faltan 4 años y de no recomponer el rumbo, el destino de su administración estará marcado, como un sexenio perdido, una gestión concentrada desde su inicio en colocarse en los altares de la historia, antes de escribirla.