Ante la emergencia del Covid-19, el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) autorizó por vez primera a los imputados y defensores participar en las audiencias de carácter urgente a través de videoconferencias, sin presentarse a los Centros de Justicia Penal Federal (CJPF).

Este sistema para desahogar las diligencias judiciales en forma remota hasta ayer sólo era aplicable a los asuntos donde el imputado o acusado se encuentra preso en un penal de alta seguridad y su proceso en un órgano jurisdiccional de una entidad federativa distinta.

La Judicatura aprobó el «Mecanismo de reforzamiento a las medidas de contingencia implementadas en los CJPF, por el fenómeno de salud pública derivado del virus Covid-19», que ampliará el uso de las videoconferencias en este periodo especial.

«El CJF estima que el acceso remoto -a través de videoconferencia o reunión virtual en tiempo real y con presencia continua- es una estrategia excepcional acorde con las medidas establecidas por los organismos internacionales y las autoridades nacionales de salud, para inhibir que las partes y el personal jurisdiccional se ubiquen en un riesgo mayor de contagio durante el desarrollo de las diligencias que por su propia naturaleza o carácter urgente no son susceptibles de diferimiento», señala el texto.