Jorge Manrique

Rector del Colegio Jurista y Director de Gobierno de Calidad, consultoría de políticas públicas.

En el Paquete Económico 2021 se prevé pasar de un -8.0% de crecimiento en el 2020 para alcanzar 4.6% en el 2021.

Al primer semestre del 2020, las tasas de crecimiento proyectadas por los organismos internacionales observaban una caída en promedio del -5.4% en la actividad económica mundial para el cierre del 2020. En México se pronosticaba en promedio -8.5% y podría ascender 0.8% de presentarse un segundo rebrote de Covid-19.

Si la pandemia hacia el segundo semestre del 2020 se controla, el Fondo Monetario Internacional prevé un crecimiento de 3.3% para México, es decir, 2.1% menos respecto al crecimiento mundial y 1.4% con relación a Estados Unidos.

Las proyecciones para México son ajustadas a la baja por parte de los especialistas en economía publicadas en la encuesta del Banco de México correspondientes al mes de agosto, que señalan una tasa de retroceso del -9.97% en el 2020 y un crecimiento del 3.01% para el 2021. En los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), sin embargo, se considera un crecimiento puntual de 4.6% real en 2021.

Esto pese al incremento del gasto público social para enfrentar la contingencia, disminución de los ingresos del Estado y ajuste de la deuda externa por ajuste del tipo de cambio.

Las principales variables del marco macroeconómico estimadas para 2020 y 2021 son el Producto Interno Bruto (-8.0 a 4.6), inflación (3.5 a 3.0), tipo de cambio nominal pesos/dólar (22.3 a 21.9), tasa de interés de Cetes 28 días, en porcentaje al fin del periodo (4.0 y 4.0) y precio promedio de petróleo dólares/barril (34.6 a 42.1).

Los factores que generarían un mayor crecimiento, según las autoridades a principios de 2020, eran mayores flujos de inversión extranjera directa o mayores inversiones privadas como resultado de la reducción de la violencia y la corrupción. Tales expectativas fueron neutralizadas por la crisis sanitaria.

El entorno 2021 se somete ahora al descubrimiento de la vacuna para el Covid-19 que agilice la reactivación de los sectores económicos, incremento de la inversión privada para aprovechar los lazos del TMEC o mejores condiciones crediticias. Sin embargo, se enfrenta la barrera de una recuperación más lenta de la esperada de la economía y tensiones electorales en Estados Unidos y por conflictos comerciales y geopolíticos con China.

Pese a perspectivas nada halagüeñas, el paquete económico 2021 busca preservar la salud, las vidas y el bienestar de la población, particularmente de los grupos más vulnerables, promover una reactivación rápida y sostenida del empleo y de la economía, continuar la reducción de la desigualdad y sentar las bases para un desarrollo más equilibrado y sostenido en el largo plazo.

Esto a través de una política hacendaria basada en la conducción responsable de las finanzas públicas y el uso mesurado del endeudamiento para generar estabilidad macroeconómica, fortalecimiento permanente de las fuentes de ingresos del sector público, honestidad y eficiencia en el ejercicio del gasto público focalizado en la inversión social.

¿Se podrá lograr?