·        Verónica Juárez Piña precisó que “la ONU ha considerada como mercenarias a este tipo de empresas y que atentan contra la soberanía de los Estados en donde operan dado que constituyen verdaderos ejércitos al servicio de privados”·        Recordó la violencia, masacres y represión que han perpetrado en México este tipo de organizaciones como las Guardias Blancas y grupos paramilitares al servicio de terratenientes o caciques La Vicecoordinadora del PRD en la Cámara de Diputados, Verónica Juárez Piña, pidió se reconsidere la propuesta de que cuerpos de seguridad privada auxilien al gobierno en tareas de seguridad pública, como lo contempla el dictamen de la Guardia Nacional, puesto estas organizaciones se podría convertir en un riesgo para el Estado Mexicano. Juárez Piña advirtió del grave problema que implica una mayor presencia de empresas de compañías militares privadas en territorio nacional. “La posibilidad de la normalización de la actuación de las instituciones militares en la seguridad pública, a través de la creación constitucional de una Guardia Nacional militarizada implica la agudización de la situación de la violencia en México debido a la continuidad de las políticas en la materia”, señaló. La diputada perredista consideró que siendo necesaria la contratación de servicios adicionales de seguridad privada para algunos actores, es urgente regular su operación en el país “de tal manera que no se ponga en riesgo el Estado y su viabilidad, debido al carácter militar de estas empresas”. Al presentar ante la Comisión Permanente la iniciativa que adiciona y reforma la Ley de Seguridad Nacional, la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley Federal de Seguridad Privada; Juárez Piña dijo que “la ONU ha considerada como mercenarias a este tipo de empresas y que atentan contra la soberanía de los estados en donde operan, dado que constituyen verdaderos ejércitos al servicio de privados”. Recordó la violencia, masacres y represión que han perpetrado en México en el pasado este tipo de organizaciones como las Guardias Blancas o grupos paramilitares al servicio de compañías privadas, particularmente de las petroleras extranjeras; terratenientes o caciques. “La historia y los antecedentes de este tipo de compañías resultan bastante cuestionables, ya que se integran de elementos con conocimientos en operaciones, técnicas de seguridad, experiencia en aviación y programas de seguridad, además del manejo de helicópteros y otras naves”, precisó. “Es por ello que nos preocupa de manera importante la simulación de un proceso de discusión de la iniciativa de Guardia Nacional cuando se anuncia el enrolamiento de los jóvenes y sus operaciones sin ningún sustento legal, en contra de todas las opiniones de los organismos internacionales en materia de derechos humanos y las instituciones académicas”, concluyó.