Aleinad Mina

Egon Schiele pintor austriaco del siglo XX, ha sido uno de los artistas más polémicos de la historia del arte, pues su obra toca fibras morales que incluso 100 años después de su muerte, su obra ha sido censurada.

Aunque el arte ha conseguido su autonomía, respecto de lo moral, o lo utilitario —desde el siglo XVIII— no queda claro sí uno puede contemplar una obra sin ningún juicio ético. La obra de Schiele se presta para preguntarnos sí ¿la pornografía puede ser arte?, ya que sus representaciones se identifican por mostrar explícitamente genitales o cuerpos desnudos en posiciones “obscenas”, aunque también sus obras representan el erotismo, la angustia y la soledad.

Schiele (1890–1918) fue un artista expresionista cuya obra se centró casi exclusivamente en la figura humana. Fue discípulo de Klimt y demostró tener gran talento artístico por el manejo de su técnica de dibujo y de línea, además la expresividad de sus personajes retrata muchas veces la angustia, la soledad, el dolor, la indiferencia con gran talento.

En 1906 se incorporó a la academia de Bellas Artes en Viena, sin embargo, alejado de todo academicismo trabajó como un “inmoral”, y en contra de toda convención social. Los temas que exploró principalmente fueron el erotismo, la sexualidad y el autorretrato, de hecho, hoy en día muchos críticos de arte tachan su obra de pornográfica.

El artista explora el desnudo humano dibujando de manera explícita los genitales de hombres, mujeres y niños, en algunos de sus cuadros en posiciones provocativas. En 1912 fue acusado por corrupción de menores, ya que tenía por modelos a niños que rondaban por su casa y los retrataba desnudos.

Fue encarcelado durante tres semanas y algunas de sus obras fueron quemadas. Schiele sigue siendo en algún sentido contemporáneo, pues su obra en la actualidad es un tema polémico. Por ejemplo, en 2018 al conmemorar el centenario de su muerte, el Gobierno de Austria organizó algunos eventos, pero Alemania y Gran Bretaña se negaron a colaborar su obra sin censura.

El marketing de esa exposición exhibió los cuadros desnudos de Schiele con una banda que decía “Cien años ya, pero aún demasiado atrevido”, para tapar los genitales representados.

Sin duda, la obra de Egon Schiele es problemática, y tiene distintas lecturas, en principio el hecho de que no cumpla con estándares morales puede causar que el arte incite a la corrupción, por ejemplo, ¿qué pasaría si todo el arte se volcara a trabajar sobre temas de maltrato animal, pedofilia, asesinatos?, es un caso extremo, pero considerando nuestro contexto, vivimos en una sociedad corrompida por distintos actos de injusticia.

Luego, es cierto que el arte es autónomo y libre, incluso es una buena manera de cuestionar prejuicios, en ese sentido contribuyó a cambiar valores obsoletos y le dio un giro a la sexualidad. Por lo que es difícil tener una postura al respecto sin caer en reduccionismos, de ahí la vigencia de la obra de Schiele. Una respuesta que nos ayuda a entender al respecto de porqué la pornografía no es arte, es a partir de la mirada estética de Levinson que distingue entre arte erótico y pornografía.

Menciona que el arte erótico está dirigido primordialmente a generar un placer estético que esencialmente supone atención a la forma/medio de las imágenes y, por tanto, implica tratarlas como parcialmente opacas. En contraste con el arte erótico, la pornografía está dirigida primordialmente a generar excitación sexual, lo que excluye esencialmente atención a la forma/medio de las imágenes y, por lo tanto, implica tratar a las representaciones como transparentes.

Sin duda Egon Schiele pintó cuerpos desnudos o en posiciones “obscenas”, que excluyen la atención a la forma/vehículo/medio/modo de las imágenes y, por lo tanto, implica tratar a las representaciones como transparentes, pues explícitamente muestra genitales.

Sin embargo, la obra de Egon Schiele tiene diferentes partes, por ejemplo, puede representar mujeres y hombres desnudos de manera transparente pero sus rasgos formales destacan también en la representación, tiene un estilo muy auténtico dentro del expresionismo, quién contemple su obra podrá apreciar la temática sexual, de soledad y angustia que representa, y una técnica de trazos consistentes que provee de un carácter opaco a sus obras.

Por lo que uno puede ver de manera transparente un cuadro pornográfico de Egon Schiele y también la obra se puede apreciar de manera opaca por su estilo, su expresividad, y la técnica que utiliza.