Para adquirir conocimiento solo tienes que experimentar.

Albert Einstein

  • Con desafíos considerables, pero que reforzarán el trabajo para transformar los problemas en oportunidades: Esteban Moctezuma

José Manuel Rueda Smithers

Existe un grupo internacional de investigación integrado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y personal del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuya propuesta -de aceptarse- aportaría a todo el mundo una eficaz manera de automatizar el proceso para la selección de los mejores candidatos a vacunas, así como todos los ensayos preclínicos y clínicos que den protección al personal de salud, y con ello lograr un producto de óptima calidad y al mismo tiempo evitar el riesgo de contagios.

Apenas dada a conocer por las autoridades educativas de nuestro país, esta propuesta consiste en poner en operación un laboratorio robotizado para el desarrollo de la vacuna, con lo cual se reducirían tiempos y a la vez se protegería a los científicos de posibles contagios con el SARS-CoV-2.

Así pues, lo que debemos destacar por todos los medios, es que los científicos mexicanos trabajan en una propuesta muy ambiciosa pero viable, no de la vacuna, pues para ello ya varias naciones se ocupan, sino en establecer un laboratorio (ya sea en México o en algún otro país que lo acepte), en el que se desarrolle dicha vacuna a partir de la robótica.

El Jefe del Laboratorio de Robótica y Mecatrónica del Centro de Investigación en Computación (CIC), Juan Humberto Sossa Azuela, es muy claro al explicar que para la búsqueda de los posibles candidatos de vacunas lo primero que se requeriría es un computador de alto rendimiento, capaz de generar millones de soluciones y a partir de allí ir depurando las mejores propuestas.

El especialista en Robótica subrayó que el proyecto es muy ambicioso y constituye grandes retos de tipo científico, tecnológico, económico, social, político y de ingeniería, pero aseguró que cuentan con el conocimiento, la capacidad y habilidades para alcanzar el objetivo planteado.

Es cierto que sería necesario un amplio espacio para un laboratorio cerrado que cumpla con las normas internacionales, provisto más allá de lo usual que serían máquinas y robots que de manera autónoma realicen los ensayos, con la idea de que no entren personas a ese confinamiento para evitar poner en riesgo la salud de los especialistas.

El proyecto puesto a consideración de los más altos especialistas del mundo, explica que para inhibir el SARS-CoV-2, se alimentaría el computador de alto rendimiento con un número muy grande de datos, lo cual permitiría hacer millones de simulaciones al mismo tiempo para obtener los mejores candidatos a vacunas, los cuales se pasarían al laboratorio autónomo para realizar pruebas en animales, abundó.

En un boletín difundido por el IPN, se informa que “los candidatos pasarían por las pruebas clínicas correspondientes para realimentarlas al computador en un proceso iterado hasta obtener un número reducido.

“Se requiere de suficiente apoyo económico para generar la tecnología requerida, ya que, aunque se cuentan con algunos desarrollos que se integrarían al proyecto, conformar un laboratorio robotizado implica inversiones grandes”, agregó.

Finalmente, nos precisan que actualmente el equipo de expertos convocados por la SRE para participar en este proyecto se encuentra en espera de los resultados del concurso en el competirán con grupos de investigación de diversos países, cuyas propuestas serán evaluadas por distintas instancias internacionales.

Enhorabuena a estas instituciones que, sin mayor alarde, hacen su trabajo. Mis respetos siempre, a nuestras escuelas de educación superior, en este caso la politécnica, siempre un paso adelante para el bien del México moderno.