Luis Mena

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech nació el 11 de mayo de 1904 en Figueres, Gerona. Este pintor y escultor español es recordado mundialmente por su gran talento, una vida llena de excentricidades y sus contribuciones al surrealismo, movimiento del que es su máximo exponente en las artes plásticas.

Nació en el seno de una familia burguesa. En su autobiografía La vida secreta de Salvador Dalí, escrita en 1942, asegura que “A los tres años quería ser cocinero. A los cinco quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí”.

En sus primeros años su juego favorito era disfrazarse de rey, a los diez años se autorretrató como El niño enfermo, a los doce imitó el estilo de los impresionistas franceses, a los catorce admiró el trabajo de Picasso y se volvió cubista, y a los quince años laboró como editor de la revista Studium y creó brillantes imágenes para la sección Los grandes maestros de la pintura.

En 1921 dejó Cataluña y viajó a Madrid para matricularse en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Al residir en la Residencia de Estudiantes entabló gran amistad con el poeta Federico García Lorca y el cineasta Luis Buñuel, además de comenzar a vestir en forma inusual, con una corbata enorme, una capa que le arrastraba y el largo cabello atado con una redecilla.

En 1927 viajó a París, y poco tiempo después conoció a Pablo Picasso y Joan Miró, con cuya ayuda se integró al grupo surrealista del poeta André Bretón. En 1929 comenzó su gran éxito, después de exponer en la Galería Goemans.

Ese mismo año conoció a quien sería su musa y compañera para el resto de su vida, Gala, que entonces era esposa del poeta surrealista Paul Éluard. Inspirado por ella pintó Adecuación del deseo, Placeres iluminados y El gran masturbador.

A consecuencia de esta relación y su arrebatado estilo de vida, rompió relaciones con su padre. En 1931 pintó uno de sus cuadros más conocidos La persistencia de la memoria, en el cual relojes blandos cuelgan de la rama de un árbol.

A través de su “método paranoico-crítico”, creó sus mejores obras, alejado de la realidad física y cercano a la realidad mental, con un uso controlado de la alucinación y el sueño, que le permitió acceder a su inconsciente y manifestar aspectos reprimidos de su vida erótica, fantasías y deseos.

Dalí se convirtió en la gran figura del surrealismo y obtuvo reconocimiento internacional, por lo que en 1934 viajó a Estados Unidos. Años más tarde, en 1938 conoció a Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, quien con su obra inspiró la estética surrealista.

En 1948 retornó a España con beneplácito y apoyo del régimen de Francisco Franco, y aunque ya había realizado sus mejores obras, continuó produciendo arte por cuarenta años más y llevando una vida de constantes extravagancias.

Tras una larga agonía, murió el 23 de enero de 1989, a causa de un paro cardiorrespiratorio, dejando en su testamento al Estado español como heredero universal de sus bienes y creaciones artísticas. Fue enterrado embalsamado y con el rostro cubierto por un velo bajo la cúpula de su museo en Figueras, conforme a su última voluntad.