Los diputados de la actual Legislatura destinan los recursos de atención ciudadana -considerados para oficinas de gestión- al pago de despensas, cemento, colchones, almohadas, botanas, pintura, medicamentos y pasteles, entre otros rubros que no tienen nada que ver con la actividad legislativa, reportó la Auditoría Superior de la Federación.

Al entregar los resultados de la Cuenta Pública del 2018, el órgano de control señaló que en la Cámara de Diputados siguen las mismas prácticas de anteriores legislaturas sobre la poca claridad en el destino de los recursos entregados a los legisladores en apoyo a su labor.

En el caso de la partida Atención Ciudadana, por 28 mil 772 pesos al mes por diputado, se revisó una muestra de 272 facturas, por un importe de 962 mil 100 pesos, en las que se encontraron los gastos antes señalados.

«No se aprecia con claridad que se encuentren vinculados a los establecidos en los lineamientos que regulan este tipo de apoyo económico», advirtió la ASF.

El informe señala que se encontró la cancelación de 9 facturas, por un importe de 58 mil 600 pesos por conceptos como servicios de cafetería, medicamentos, consultorías y papelería, entre otros.