El pasado domingo 28 de junio, las alarmas se activaron en la Casa Blanca como si se tratara de un incendio.

En plena crisis por las tensiones raciales en Estados Unidos, un tema que cada día divide más a nuestro país vecino, al presidente Donald Trump se le ocurrió “retuitear” un video donde uno de sus admiradores, en una comunidad de retirados en Florida, aparece gritando “White Power!White Power!

Su equipo de asesores pasó tres horas intentando ponerse en contacto con él para pedirle que borrara el tuit pero no tuvieron éxito. El presidente estaba en su club de golf en Virginia y había dejado su celular para poder jugar tranquilo.

A propósito de este evento, Chelsea Clinton, hija del expresidente Bill, puso un mensaje en sus redes sociales: “A mediados de los ‘90s cuando necesitaba hablar con mi papá, yo sólo tenía que caminar hacia la caseta de teléfonos que había afuera de la secundaria, poner unas monedas, llamar a la operadora de la Casa Blanca y me enlazaban. Dondequiera que él estuviera. El Presidente siempre está al alcance si es que a él o ella le interesa estarlo.”

Junio no fue un mes sencillo para Donald Trump. El viernes 26, el New York Times publicó en su primera plana que el presidente había recibido reportes de inteligencia señalando que una unidad militar rusa en Afganistán, ofrecía cuantiosas recompensas económicas a militantes del Talibán por cada soldado americano que lograran matar.

Trump lo negó de inmediato y lo tachó de fake news. Lo siguió negando hasta lo imposible. Finalmente, se dio a conocer que ese reporte de inteligencia formaba parte del “Informe Diario del Presidente” de uno de los últimos días de febrero. Al parecer Donald no lo leyó.

El escándalo y la indignación que esto generó llevaron a que Joe Biden, su rival en las elecciones de noviembre, adoptara un nuevo eslogan de campaña: “Yo sí leeré mis informes”.

Julio no empezó mejor para Donald. El primer día de este mes, mientras se registraba una cifra récord de casos nuevos de COVID-19 en Estados Unidos (50 mil en un solo día) y el número de muertos superaba los 130 mil, Trump dijo en una entrevista con Fox News: “Yo creo que nos va a ir muy bien con el coronavirus. Creo que en algún momento esto simplemente va a desaparecer, eso espero.”

Ante un posible fracaso electoral se percibe a un Trump cada vez más exacerbado, más impredecible. Trump buscará ganar a toda costa, eso está muy bien documentado.

Este es el hombre al que nuestro presidente visitará en la semana.

Mucha suerte señor presidente: el guerrero solitario está herido y es capaz de cualquier cosa.