Hoy en México, el feminicidio es un problema alarmante, la frustración social se encuentra en un punto de no retorno.

La sensación de inseguridad es generalizada y no es para menos, se trata de crímenes que afectan a 10 mujeres cada día. Extorsión y feminicidios son los delitos que más crecieron en el último año en la Ciudad de México y cada vez es más alto el número asociado a niñas.

En los días recientes, el caso de Fátima nos ha estremecido. Esta pequeña de solo 7 años de edad desapareció después de ser supuestamente secuestrada por una mujer que no estaba autorizada para recogerla de su escuela. Hoy, su cuerpo descansa tras una extensa agonía, sin embargo, su familia no podrá superar lo sucedido. Los días más largos de sus seres queridos fueron los que transcurrieron hasta encontrar su cuerpo el pasado 16 de febrero.

Los hechos resultan escalofriantes, pero la indignación de su familia y del país entero recrudecieron ante el mal manejo dado al caso por las distintas autoridades.

Inconsistencias en la investigación por la Fiscalía de la CDMX fueron reconocidas por la Jefa de Gobierno, al igual que un mal manejo de la situación por parte del DIF capitalino. Del Gobierno Federal absoluta insensibilidad al priorizar la atención a otros temas y no lo verdaderamente importante como la muerte de mujeres y niñas.

Hago una petición a las fuerzas políticas y organizaciones sociales de cualquier índole: No podemos continuar con discursos de odio y segregación, ni culpar a nadie de lo que nos corresponde hacer en el momento preciso en que tomamos conciencia de lo que está sucediendo.

Hoy hablamos de una pequeñita, hace una semana de una mujer joven, tiempo atrás hemos hablado de asesinatos de viejitas, no esperemos hablar de nadie más, hagamos lo correcto. Es urgente.

Basta de impunidad. La detención de dos presuntos responsables es una bocanada de esperanza y confianza hacia las autoridades. Esta misma bocanada de aire, se enrarece cuando nos enteramos que se actuó con prisa y sin contar con la orden de aprehensión correspondiente; las autoridades de la ciudad argumentan políticamente que los delitos por los que serán acusados estos presuntos responsables, suman 120 años, ignoran o soslayan el hecho de que la pena en la ciudad tiene un límite, no puede ser mayor de 70 años, artículo 33 del Código Penal de la Ciudad de México. Es tiempo de asumir responsabilidades, de asumir compromisos y sumar desde cualquier trinchera en la que nos encontremos.