La emergencia sanitaria por el COVID-19 que se está viviendo en nuestro país es algo que de ninguna manera puede atribuirse a las autoridades. Desde el primer mes del año sabíamos que era cuestión de tiempo para que este virus llegara a México.

Sin embargo, para aportar soluciones, tenemos que hacer un análisis de lo que está sucediendo y para ello es importante hacer el siguiente señalamiento: El Gobierno no actuó a tiempo.

No actuó a tiempo en la compra de medicamentos. No actuó a tiempo en la compra de insumos, de cubrebocas y material de protección. No actuó a tiempo en la contratación de personal ni en la capacitación de los servidores públicos.

Eso ya está claro y, cuando la crisis esté superada, exigiremos que los responsables rindan cuentas.

Pero, en estos momentos, lo que realmente urge es que las autoridades salgan de su estupor y no dejen que la lista de acciones tardías siga creciendo.

Esta inacción nos está acercando a un escenario muy peligroso, que se irá agudizando conforme avance la epidemia y la subsecuente crisis económica se magnifique.

Hay municipios y comunidades en distintas zonas de la República que, ante la incertidumbre generada por la falta de comunicación oficial concisa, ya han empezado a tomar medidas por su cuenta.

Los purépechas en Michoacán, diversos pueblos en Oaxaca, Chiapas, Yucatán y los habitantes de varios puntos de Nayarit han decidido cerrar el acceso a sus comunidades por miedo a que se propague la infección.

A esto también hay que sumar que distintos grupos delincuenciales en Guerrero, Michoacán, Tamaulipas y Jalisco, como el Cartel Jalisco Nueva Generación, Los Viagras, el Cartel del Golfo y el Cartel de Sinaloa han empezado a tomar iniciativas que le corresponderían al Gobierno Federal y ya se están organizando para distribuir despensas durante la cuarentena.

Necesitamos medidas claras y políticas públicas adecuadas para apoyar a la sociedad en esta crisis y que sean las autoridades oficiales quienes las implementen, de lo contrario se crea un vacío de poder que muy prontamente será aprovechado por otros. Si el Gobierno no actúa, va a actuar la gente y no siempre de la mejor manera.