En plena emergencia sanitaria, el IMSS adjudicó contratos por 11 mil 926 millones de pesos a  empresas, de la cuales tres de ellas son investigadas por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofeco), por prácticas monopólicas, situación que provocó el malestar de compañías participantes en la licitación sobre servicios de laboratorio y bancos de sangre.

El asunto no es menor, porque el acta de la licitación LA-050GYR988-E7-2019 establece que las empresas ganadoras podrán dar sus servicios a esa institución entre el 2 de julio de 2020 y el 31 de diciembre de 2022, es decir por dos años y medio, a pesar de que desde 2016, empezaron a ser investigadas. En tiempos de Mikel Arriola, el entonces director general de la institución presentó una denuncia por una presunta colusión de dichas compañías para fijar precios de manera monopólica.

Las tres empresas que son investigadas desde hace cuatro años ahora obtuvieron contratos por 10 mil 158 millones de pesos en números redondos. Lo raro del asunto es que no se aclaró por qué a firmas investigadas, a las que se les conoce como El Cartel de la Sangre, les otorgaron contratos sin problema.

Dichas empresas son Centrum Promotora Internacional y su filial Valtrum, Hemoser e Impromed. Destacaron en las licitaciones: Hemoser, aliada con Tesi de México, que se llevó 14 partidas por un máximo de 3 mil 180 millones de pesos, en tanto que a Centrum le correspondieron 10 partidas, con un monto de mil 993 millones de pesos. En tanto, Impromed, en colaboración con Cibernética de México obtuvo 32 partidas por un monto máximo de 4 mil 984 millones de pesos.