Víctor Hugo Islas Suárez

La Inteligencia Artificial (IA) nos va a cambiar la vida. Dicen los expertos que lo que llega de su mano es una revolución. Es la tecnología que “más puede cambiar el futuro de la Humanidad en todos los sentidos”, los expertos creen que tendremos sistemas de IA que nos ayuden “a ser más sanos, a ser mejores personas, que nos avisen cuando estemos nerviosos y vamos a saltar y regañar a alguien que no deberíamos a pasárnoslo mejor y tener mejores relaciones sociales”.

Es la tecnología que más puede cambiar el futuro de la Humanidad y se piensa que hasta nos puede ayudar a ser mejores personas la IA es una área en la que hay mucho que investigar, pero todo lo que se ha hecho en los últimos 25 años se está ya transfiriendo al mercado, así se puede aplicar a todo lo que tiene que tiene que ver con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU o para ver cómo cada uno de nosotros podemos contribuir un poquito a la conservación del planeta, por ejemplo; hay dispositivos que miden la electricidad que consumes en casa o si pones mucho la lavadora.

La IA va a pasar muy pronto a ser horizontal, la vamos a poder aplicar a cualquier área de la vida. Está ya en nuestros bolsillos con los teléfonos inteligentes y ha venido para quedarse, ahora lo que hay que tener es un uso responsable.

La ética y los límites legales es uno de los temas sobre los que ha debatido en su cita de Madrid la Academia Europea de las Ciencias y desde distintas organizaciones y asociaciones se está dando, por ejemplo, la Comisión Europea publicó hace seis meses unas guías sobre cómo se tiene que ir hacia una IA responsable.

No es lo mismo como se está utilizando la IA en Estados Unidos, China o Europa y existen factores como los religiosos o los valores de una sociedad tenemos mucho que aprender de todas las cuestiones de ética y aplicaciones de la biomedicina, que lleva tiempo tratando temas que son muy difíciles. La IA se ha expandido en los últimos años con fuerza y no hemos tenido una etapa para madurar los temas éticos apropiadamente.

En lo personal como aficionado a la ciencia ficción y a la real, mucho me temo no tener la edad para llegar a ver el mundo que Issac Asimov imagino, un mundo en el que los robots se encarguen de todas las tareas laborales y el humano se dedique al desarrollo de su ser, al estudio y el desenvolvimiento de la mente, una utopía en la cual “todo está resuelto” y no queda más que crecer como individuos, un mundo posiblemente inexistente o muy lejano en el que se vive solo pensando en el bien del humano como especie y no como individuo, esa sería desde mi humilde opinión, la única salvación para la humanidad, antes de autodestruirse, ¿seremos capaces de llegar a eso? O ¿moriremos en el camino?