Víctor Hugo Islas Suárez

Seguimos encerrados y en estos días tenemos que resaltar como la tecnología, sin duda, tiene un gran impacto y es esencial reconocer su utilidad en cuatro aspectos importantes como lo son: comunicación, Home Office, Inteligencia Artificial y el IoT (internet de las cosas).

En el ámbito de la comunicación es notable el flujo informativo que se ha tenido desde el inicio de la emergencia, no solo en México, es un fenómeno a nivel global, como nunca antes en la historia de la humanidad en cosa de tres meses la información del virus se ha expandido gracias a los medios y usuarios con dispositivos móviles al alcance, cada minuto se genera contenido relacionado a la pandemia, ya sea una noticia, un dato o hasta un meme, todo esto es replicado en cuestión de segundos por la red.

Se estima que en este 2020 un total de 5.19 billones son usuarios de Smartphones, el acceso a internet se estima en 4.54 billones y los usuarios de redes sociales se estiman en 3.8 billones personas.

Estos números nos muestran que como nunca antes estamos comunicados a través de nuestros Smartphone, y esta es una de las principales herramientas de información y primera línea de defensa para contener la nueva pandemia.

En el denominado Home Office, el teletrabajo se ha vuelto una herramienta valiosa para cuidar a las personas de la exposición en este virus en sus puestos de costumbre.  Gracias a que podemos mantenernos conectados con Smartphones y redes inalámbricas tenemos la capacidad de trabajar de manera remota.  Las teleconferencias, pláticas a través de grupos de WhatsApp, reuniones virtuales con potenciales clientes; entre otros, son posibles y sostenibles hoy en día.

La pandemia ha desafiado a las organizaciones y les obliga a hacer uso de la tecnología y mantener conectado a empleados, empresas y clientes de forma eficiente, como si de la rutina normal se tratara, hay suficiente tecnología para que esto sea posible.

En el tema de la inteligencia artificial ocupa un rol importante en materia de prevención de epidemias. Un caso notable fue el de la empresa canadiense BlueDot, que utiliza IA para monitorizar el principio de una posible epidemia rastreando noticias en múltiples idiomas, avisos oficiales o redes de enfermedades de animales y plantas. Así fue como el pasado 31 de diciembre, este programa alertó sobre una neumonía que había afectado a 27 personas, relacionadas con un mercado de animales vivos de Wuhan, estableciendo que guardaba similitudes con la epidemia del SARS en 2003. BlueDot había descubierto el coronavirus, días antes de que la OMS confirmase que se había identificado un nuevo virus, el Covid-19.

En el internet de las cosas se tiene una tarea pendiente en la comunicación entre los dispositivos que se estiman en 25 billones comparados con los 7.75 billones de personas en el planeta. Todos estos equipos industriales, residenciales, logísticos y otros llegarán a tener la capacidad de comunicarse entre sí y pueden ser un apoyo a la hora de tomar diferentes acciones para en un futuro detener la propagación de nuevas cepas de virus. IoT será una de las nuevas barreras de contención que tendremos para mejorar nuestra capacidad de reacción.