Equipos de desinfección: Una labor voluntaria que salva vidas

Con trajes protectores, máscaras y el equipo necesario, estos guardianes de la prevención y desinfección están listos para su labor. Este grupo asignado a un centro de revisión del examen de ingreso a la escuela secundaria en Beijing pertenece a la Unidad de Respuesta ante Emergencias Públicas de China – “Cielo azul”. El rebrote de la COVID-19 en Beijing en junio pasado requirió una vez más de una exhaustiva y continua tarea de limpieza.

Bajo el intenso verano de la ciudad capital, los miembros de la brigada utilizan ropa protectora hermética, y llevan a cuestas 35 kilos entre equipos y desinfectante para limpiar cada rincón. Cuando la misión es urgente, cada uno utiliza 10 barriles y camina más de 10 kilómetros cada día. Tras rociar uno, quedan con la ropa empapada, y después de tan largo recorrido, el cuerpo ya no da para más. Salas de cuarentena, mercados, hospitales, universidades, complejos residenciales, calles… Este grupo de incansables vigilantes de primera línea contra el virus garantiza a las personas un entorno de vida y trabajo seguro.

Tras la aparición del virus en el mercado Xinfadi, sus alrededores devinieron tarea prioritaria para la labor de desinfección. Los equipos de “Cielo azul” llegaron inmediatamente a estas zonas.

Guo Meng, líder del equipo de búsqueda y rescate Cielo Azul en el distrito de Fengtai de Beijing:

Después del brote de la epidemia en Fengtai, limpiamos el mercado de Yuegezhuang y el Centro de Investigación Cárnica de China, ambos catalogados como áreas de alto riesgo, así como el mercado de mariscos Jingshen. Cuando limpiamos en áreas de alto riesgo, ingresamos con protección total: doble par de guantes, máscaras de protección total, traje protector y cubierta de zapatos. No se permite desprenderse de ninguna protección hasta el final. En el Centro de Investigación Cárnica, debido a la aparición de casos confirmados, necesitábamos cubrir un área extensa. No pude evitar sentir dolor de cabeza, porque la protección total es hermética, subimos escaleras muy altas, aumenta la frecuencia cardíaca y entonces entraba en estado de hipoxia. De hecho, también sentimos miedo cuando limpiamos áreas de alto riesgo, porque tenemos una familia a la cual volver después de nuestra misión y eso nos preocupa.

Los equipos de “Cielo Azul” ahora cuentan con alrededor de 60.000 voluntarios y alrededor de 10.000 miembros oficiales. Los voluntarios deben prestar 100 horas de servicio y 100 horas de entrenamiento para completar una promoción de reserva. Además, deben someterse a otras “doble cien horas” de entrenamiento y servicio antes de que puedan ser promovidos a miembros oficiales.

Como voluntario, mi deseo es servir de manera pragmática y cercana a las personas, como a través del salvamento de agua, la búsqueda y rescate forestal, las conferencias en comunidades residentales, el rescate de pozos, la búsqueda urbana y el rastreo de personas de la tercera edad extraviadas.

En comparación con otras organizaciones de ayuda no gubernamentales, somos bastante profesionales. Nuestros equipos están distribuidos por todas las provincias y ciudades, incluidos varios equipos internacionales. Estamos constantemente aprendiendo de los estándares internacionales.

Terremotos, inundaciones, tifones… Frente a cualquier desastre siempre hay una brigada de voluntarios, dispuesta a trabajar con dedicación a fin de salvaguardar la vida. En plena epidemia, borran el virus, protegen la seguridad de las personas y cumplen con coraje la tarea de prevención. ¡Gracias por su esfuerzo y sacrificio!

 

Mira el video aquí: http://spanish.china.org.cn/txt/2020-07/27/content_76317088.htm

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