La frontera entre México y Estados Unidos se ha convertido en una zona de alto riesgo por contagios de COVID-19.

Un artículo publicado por The Globe And Mail muestra cómo la percepción de la emergencia por la pandemia en ambos lados de la frontera es distinta.

De acuerdo con la percepción de habitantes de Matamoros, en Tamaulipas, en México se aplican más controles en los cruces terrestres, como una forma de limitar los viajes no esenciales y frenar la propagación de los contagios de COVID-19.

“Ninguno de los dos países ha recibido aplausos por su manejo de la pandemia. Estados Unidos tiene la cifra más alta de muertos del mundo, mientras México ocupa el cuarto lugar”, señala el medio.

En los cruces fronterizos, la forma de vida, previa a la pandemia, normalizaba los cruces diarios haciendo que las comunidades de ambos lados estén estrechamente unidas a los largo de los 3 mil 145 kilómetros de frontera.