Las fiestas guadalupanas y decembrinas son de las más importantes, pero este año en el estado de Guerrero, en medio de la contingencia por el COVID-19, deberán suspenderse, señaló el gobernador de la entidad, Héctor Astudillo.

El mandatario estatal, tras una reunión este domingo con el arzobispo Leopoldo González y los cuatro obispos de las Diócesis guerrerenses, anunció que las fiestas, es decir, toda congregación multitudinaria en el marco de los festejos a la Virgen de Guadalupe, han quedado suspendidos.

Sin embargo, señaló que eso n significa que las misas han quedado suspendidas. En la entidad, principalmente los 11 y 12 de diciembre, se mantendrán, manteniendo hasta un 40 por ciento de aforo en cada recinto.

“La salud es primero; por eso festejaremos en familia y sin exponernos. Toda congregación multitudinaria está suspendida, no así las misas, que podrán realizarse hasta en un 40 por ciento de su aforo”, agregó el mandatario.