Al menos una docena de misiles balísticos fueron lanzados desde Irán hacia las bases militares de Al Asad e Irbil, en Irak, que albergaban tropas estadounidenses, informó el Pentágono en un comunicado.

El Departamento de Defensa de EU señaló que se encontraban evaluando los daños y el Presidente Donald Trump se reunió con asesores, aunque la Casa Blanca descartó que hiciera algún anuncio público esta noche.

«Mientras evaluamos la situación y nuestra respuesta, tomaremos todas las medidas necesarias para defender al personal de Estados Unidos, compañeros y aliados en la región», señaló en un comunicado Jonathan Hoffman, un portavoz del Departamento.

Medios iraníes lo reportaron el miércoles temprano (tiempo local) como la operación de venganza de Teherán por el asesinato del General de la Guardia Revolucionaria Qasem Soleimani.

«Los valientes soldados de la unidad aeroespacial de IRGC lanzaron un ataque exitoso con decenas de misiles balísticos en la base militar de Al Asad en nombre del mártir General Qasem Soleimani», declararon los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, según la reportera Farnaz Fassihi.

La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió a EU y a sus aliados regionales que no tomen represalias por este ataque, a través de una declaración emitida por la agencia estatal de noticias IRNA.