Jorge Fernández

  • Las peculiaridades implícitas en esta ley permiten aclarar las responsabilidades que conciernen tanto a la parte continental como a la RAE de Hong Kong en asuntos relacionados a la protección y al mantenimiento de la seguridad nacional.

La ley para salvaguardar la seguridad nacional en la Región Administrativa Especial (RAE) de Hong Kong, cuya revisión preliminar concluyó el día 20 de junio en el seno del máximo órgano legislativo de China, fortalece al Estado de cara a repetidas interferencias y “recomendaciones” del exterior, y elimina concluyentemente lagunas y vacíos legales que impiden la protección plena de  los intereses nacionales de la República Popular China. El principio de “un país, dos sistemas” demanda con urgencia la protección integral tanto de la parte regional como de la continental, y la ley arriba mencionada es el instrumento para materializar con plenitud ese fin.

El proyecto de ley fue presentado para su deliberación a la 19ª sesión del Comité Permanente de la XIII Asamblea Popular Nacional (APN), y coincidiendo con estas deliberaciones, los ministros de Asuntos Exteriores del G7 publicaron una declaración conjunta en la que exhortan a la suspensión de la Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong. Son acciones como estas, que interfieren en los asuntos internos, las que encarnan la génesis y el desarrollo de una propuesta de ley articulada para proteger los intereses de la Perla de Oriente y para garantizar la paz y la estabilidad de toda China.

La ley observa con rigurosidad las directrices consagradas por la Constitución y la Ley Básica relativas a “un país, dos sistemas” y a la “administración de Hong Kong por los hongkongneses”, y  en atención a estas peculiaridades, deposita en esta RAE plena confianza para que salvaguarde por sí misma los asuntos de seguridad nacional de Hong Kong y para que asuma la responsabilidad principal de mantener la seguridad nacional en el país. El principio de “un país, dos sistemas” permite a Hong Kong, a diferencia de la práctica común internacional, desempeñar un papel primordial en la responsabilidad básica del Estado de salvaguardar la seguridad de China.

El diseño de esta ley contempla que en el ejercicio de la defensa y salvaguarda de la seguridad nacional, habrán de respetarse y protegerse los derechos humanos de los ciudadanos. Esta peculiaridad coincide con la tendencia internacional de los nuevos tiempos, en los que la libertad de expresión, de asociación y de procesión son demandas que se consagran en las luchas de los pueblos del mundo. Los hongkongneses tienen garantizados estos derechos de acuerdo con la ley arriba mencionada y en atención a los estatutos comprendidos en la Ley Básica de la RAE de Hong Kong.

La ley para salvaguardar la seguridad nacional en la RAE de Hong Kong reconoce y respeta las diferencias sistémicas conciliadas bajo el principio de “un país, dos sistemas”, concretamente, las diferencias entre los sistemas legales y los sistemas judiciales existentes entre la parte continental y Hong Kong. Y con base en este reconocimiento, apunta a crear un marco que materialice un alto grado de conexión, compatibilidad y complementariedad entre las leyes relevantes de ambas partes. La ley compila un código legible para todos, a fin de comunicar mejor elementos individuales que por naturaleza suelen ser diferentes.

Esta ley de igual manera contempla mecanismos que garanticen su ejecución y que impidan que quede solo en papel sin ninguna posibilidad de llevarla a la práctica. Para dicho fin, la RAE de Hong Kong asume una responsabilidad principal para mantener la seguridad del Estado, lo que implica, a su vez, que la vasta mayoría de los casos sea enviada a la RAE para que se le someta a juicio. El Gobierno Central, por su parte, solo se reserva el derecho a ejercer jurisdicción en casos en que por circunstancias específicas penda un peligro serio sobre la seguridad nacional en Hong Kong, como podría ser un caso extremo de interferencia extranjera.

Las peculiaridades implícitas en esta ley permiten aclarar las responsabilidad que conciernen tanto a la parte continental como a la RAE de Hong Kong en asuntos relacionados a la protección y al mantenimiento de la seguridad nacional. Define principios a los que se les deberá prestar especial atención dentro del ámbito del Estado de derecho.

Estipula la creación y mejora de instituciones locales que asumen como responsabilidad la defensa de la seguridad nacional. Especifica los cuatro tipos de crímenes, a saber, la secesión, la subversión del poder estatal, las actividades terroristas y la colusión con fuerzas extranjeras y externas para poner en peligro la seguridad nacional. Define la jurisdicción, la aplicación de la justicia y el proceso de los casos. Y estipula con claridad que el Gobierno Central deberá mantener órganos de seguridad estatal para mantener la seguridad nacional.

La promulgación de la ley para salvaguardar la seguridad nacional en la RAE de Hong Kong es parte de los incansables trabajos para fortalecer el principio de “un país, dos sistemas”, esencia fundamental de un entendimiento diáfano entre la parte continental y la Perla de Oriente, a fin de garantizar la conducción de las dos partes por el camino de la estabilidad, amparada por el Imperio de la Ley.