El orgullo es una debilidad del carácter;

acaba con la risa, acaba con la maravilla,

acaba con lo caballeresco, acaba con la energía.

Gilbert Keith Chesterton

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Estimado lector, gracias. Las investigaciones y denuncias periodísticas se hicieron en su tiempo por unos cuantos, los abusos, las puestas en escena, detenciones arbitrarias, malos procesos, fabricación de culpables y presentación de los más peligrosos delincuentes en horario estelar del Canal de las Estrellas fueron su modus operandi, todo para legitimar un proceso electoral puesto bajo la lupa por un posible fraude electoral que llevó a Felipe Calderón a la presidencia, para eso se declaró la guerra contra el narcotráfico y a Genaro García Luna para encabezarla.

En el sexenio de Calderón, tuvo dos hombres de confianza, por encima del resto, que hacían lo que se les pegaba la gana sin avisarle al presidente, el primero Juan Camilo Mouriño de trágico final y de turbios manejos en contratos millonarios de Pemex con su familia, y Genaro García Luna que venía del sexenio de Vicente Fox y que tuvo un meteorito asenso en todos los sentidos, de poder económico, de poder político y de excesos.

La portada del libro “Los Cómplices del Presidente” de Annabel Hernández, ya daba cuenta de la posibilidad de que García Luna tuviera nexos con el narcotráfico, principalmente con Joaquín Guzmán Loera prófugo de la justicia. Dicho por excolaboradores calderonistas, en ese tiempo NADA trascendente se movía sin que lo supiera Felipe Calderón, porque el contexto político estaba muy caliente, en las calles se daba la “desobediencia civil” y la “presidencia legítima” de López Obrador aumentaba la crítica en contra del régimen y eso le dolía al michoacano.

Cuando el “calderonato” terminó, le apostaron al olvido y las investigaciones sobre García Luna se detuvieron a pesar del ridículo internacional de la justicia mexicana en el caso de la francesa Florence Cassez y la presión del gobierno francés. Todo parecía olvidado hasta la extradición del “Chapo” a Estados Unidos como ofrenda a Donald Trump.

El 11 de diciembre del año pasado, Genaro García Luna, el máximo jefe policiaco y amigo de Calderón, fue detenido en Dallas, Texas, acusado de nexos con el Cártel del Pacífico, de inmediato Felipe Calderón se lavó las manos, tomo distancia, aunque es prácticamente imposible desligarse de García Luna y sus secuaces.

Tal y como se lo dije en este espacio, estamos por descubrir nueva información que ha soltado el “Chapo” en el país vecino, que hunde a Genaro García Luna y a Felipe Caderón, Roberta Jacobson, exembajadora de Estados Unidos en nuestro país, declaró que Felipe Calderón, sabía que García Luna, mantenía relaciones con el narco.

Jacobson formó parte de la Iniciativa Mérida en 2007, la cual buscaba combatir el narcotráfico en coordinación entre Estados Unidos, México y países de Centroamérica, por lo que tenía contacto con García Luna.

Así que, en plena pandemia, el cerco se le sigue estrechando a Felipe Calderón, quien por lo menos debe una explicación de frente a la nación, no bastan sus simples e insignificantes excusas de que no sabía, ¿pues qué no era el presidente? O ¿García Luna estaba por arriba de él? ¿Cómo le caería a la campaña de Trump, llevar a juicio a un expresidente mexicano? ¿Cómo le caería a AMLO y la 4T que su mayor enemigo sea llamado a cuentas?

Callar también puede leerse como aceptar señor expresidente Felipe Calderón… veremos hasta dónde llega la complicidad, las responsabilidades y los castigos.

Entre Palabras

En los últimos días se han filtrado imágenes de los “exhortos” para que funcionarios renuncien a un porcentaje de su salario y al aguinaldo. AMLO y la 4T siguen atropellando a la Constitución. Los chairos dirán solo son “invitaciones”.

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Muchas gracias y hasta la próxima.