Pese a vivir desde hace ocho meses en Argentina, donde pidió refugio tras denunciar un golpe de Estado que lo derrocó de la Presidencia de Bolivia, la actividad de Evo Morales es intensa. A la distancia, lucha para que su partido vuelva al poder, pero alerta del “atentado a la democracia” que supondría que las elecciones se sigan aplazando con la “excusa” de la pandemia.

“Parece que la pandemia cae como anillo al dedo para los Gobiernos de derecha”, aseveró en una charla telefónica con Efe el que fuera jefe de Estado de Bolivia desde 2006 a 2019, que aunque esta vez no será candidato a ningún cargo, sigue ejerciendo influencia en la política boliviana.

El líder del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que lleva a Luis Arce como postulante presidencial, afirma que tras haberse aplazado al 6 de septiembre los comicios previstos para el 3 de mayo pasado, desde el Gobierno “de facto” de Jeanine Áñez intentan posponerlos nuevamente por miedo a perder.

“El MAS y ‘Lucho’ (en referencia a Arce) estamos en buenas posiciones en las encuestas. Si la derecha estuviera encabezando las encuestas, con seguridad no habría ninguna postergación. Es un tema político”, advirtió.

“Saben que vamos a ganar. ¿Y qué dicen ellos? El MAS no puede volver al Gobierno, ni Evo a Bolivia. Esa es la consigna de la dictadura boliviana bajo la instrucción y coincidencia con la política norteamericana”, recalca.