Asisten representantes del COPECOSE en sede del Senado en Xicoténcatl

Por Guillermo Pimentel Balderas

La Procuraduría Agraria, conjuntamente con las organizaciones sociales y campesinas representadas en el Comité Permanente de Control y Seguimiento (COPECOSE), rindieron este día un homenaje al General Emiliano Zapata, en el marco del acto conmemorativo del centenario de su muerte.

Reunidos en la explanada central del Senado de la República, en la sede de la casona de Xicoténcatl, en el centro histórico de la Ciudad de México, se destacó que el Gobierno de la 4T concibe al desarrollo agrario como un proceso permanente, incluyente y participativo de todos los actores sociales.

Además, de que se asume la responsabilidad de recuperar la función e importancia de los núcleos agrarios y los pueblos indígenas en el desarrollo del país.

Durante el acto, se destacó la imperante necesidad de modificar el Marco Legal Agrario que permita impulsar, en una gran coordinación interinstitucional, el desarrollo agrario integral, el aprovechamiento sustentable del territorio y de los recursos de los núcleos agrarios, basado en la participación de las mujeres y de los jóvenes campesinos como sujetos actuantes.

Para lograr lo anterior, la Procuraduría Agraria, dijo su titular, Luis Hernández Palacios Mirón,  trabaja en coordinación con las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y con la Gobernación (SEGOB), entre otras dependencias del Gobierno Federal, para impulsar acuerdos que permitan avanzar en la perspectiva de nuevas políticas y formas de atención en el desarrollo y bienestar de los núcleos agrarios, pueblos originarios y de sus habitantes.

El Ombudsman Agrario, se pronunció a favor de renovar los procedimientos de la justicia agraria. “En ello debemos caminar unidos para buscar las mejores fórmulas que, fundadas en los principios originarios que crearon a los Tribunales Agrarios, puedan dar certeza expedita y con honestidad a la resolución de controversias, en donde los derechos de los pueblos de las comunidades y de los núcleos se vean comprometidos”, apuntó.

Se trata, dijo, de fomentar una política integral que revierta las condiciones de exclusión y discriminación que viven los núcleos agrarios, tanto en su vida interna como en su entorno social, y poder concretar el posicionamiento de los más de 32 mil ejidos y comunidades en su atención por las diversas dependencias que llevan a cabo programas de beneficio.