La mezcla West Texas Intermediate (WTI) cerró este viernes con una fuerte subida del 3.1 por ciento, a 63.05 dólares el barril, debido al ataque estadounidense en Bagdad en el que murió al comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní, Qasem Soleimaní.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros de WTI para entrega en febrero sumaron 1.87 dólares respecto a la sesión previa.

El Texas abrió la sesión con un ascenso superior, en torno al 3.60 por ciento, y durante la jornada su precio llegó a alcanzar los 64 dólares, en niveles no vistos desde el pasado abril.

Por su parte, el Brent ganó 3.54 por ciento, a 68.80 dólares el barril, un incremento de 2.35 dólares respecto a su última negociación.

La muerte de Soleimaní ha despertado temor entre los aliados de Estados Unidos a una nueva guerra en Oriente Medio y provocado la subida de los precios del petróleo, así como caídas en los mercados de todo el mundo.