A más de un año de que se recrudeció la confrontación entre la policía comunitaria de la CRAC-PF y el grupo armado de «Los Ardillos», la violencia en comunidades de los Municipios guerrerenses de Chilapa y Hueycantenango ha dejado un saldo de 38 muertos y 14 desaparecidos.

En la zona de 16 comunidades indígenas bajo control de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) han sido asesinadas 26 personas y 14 están desaparecidas.

Bernardino Sánchez Luna, coordinador de la CRAC-PF, recordó que el 19 de diciembre de 2018 fueron secuestrados 12 integrantes de una familia de la comunidad de Paraíso Tepila a manos de «Los Ardillos», cuando las víctimas escapaban tras recibir una serie de amenazas.

El 11 de enero de 2019, varios dirigentes de la organización viajaron a Tlapa para entregar un escrito al Presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien le pidieron su intervención para que ordenara la búsqueda de los desaparecidos.

Pese a que existe una denuncia ante la Fiscalía estatal y que dirigentes de la CRAC-PF se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, las víctimas siguen sin aparecer.