Yo Campesino / De vida o muerte

200425038. Ciudad de México, 25 Abr 2020 (Notimex-Isaías Hernández).- El Hospital de Especialidades de la Ciudad de México Dr. Belisario Domínguez, durante la pandemia de COVID-19 se ha convertido en un hospital de tratamiento de pacientes con coronavirus. En la foto, llegada de un posible caso de COVID-19. Ciudad de México, 25 de abril de 2020. NOTIMEX/FOTO/ISAÍAS HERNÁNDEZ/IHH/HTH

  • Advierte la OMS sobre repunte mundial de pandemia

Miguel A. Rocha Valencia

Si, efectivamente, repuntaron las exportaciones 75 por ciento en junio en relación a mayo, pero frente al mismo mes del año pasado, reflejan una caída del 12.8 por ciento. También se reportó superávit superior a los cinco mil millones de dólares, pero porque las importaciones se mantienen abajo.

Frente a esos indicadores, están las pérdidas por 95 mil millones de pesos en la CFE y los 44 mil millones de dólares de Pemex reportadas por la misma estadística. Eso en el primer semestre.

Y es que, por un lado, la depreciación del peso, hizo que la deuda en dólares de las paraestatales aumentara casi cinco por ciento y por el otro, la caída en volumen y precio de las exportaciones petroleras.

NO se trata de aguar la fiesta, por el contrario, debemos ver con optimismo el repunte, con el cual la economía mexicana parece que empieza a recuperarse. Pero no es para echar las campanas a vuelo sino ser objetivos.

Porque del otro lado de esta recuperación será el alto costo en salud y vida de mexicanos que habremos de pagar, especialmente en estos momentos en que la OMS tendrá reunión urgente ante la aceleración de la pandemia derivada de la reapertura económica.

Los números que reporta el organismo mundial son de espanto: 16 millones de infectados y más de 640 mil muertos en todo el mundo, donde México ya se ubica en uno de los primeros lugares con 45 mil.

El problema de salud es más grave de lo que el mismo presidente y sus voceros de salud reconocen o se imaginan. La misma Organización Mundial de la Salud alertó porque en las últimas seis semanas se duplicó el número de casos de contagio y fallecimientos.

No se trata de comorbilidades sino de estrategias y urgencias. A México, debe reconocerse, le urge reabrir, está atado a la economía estadounidense y las presiones de las multinacionales que se alimentan de la maquila nacional, son muy fuertes y por ello a pesar de que llevamos un mes atrás en la presentación de la pandemia respecto a Estados Unidos, es que se reactivan sectores fabriles, especialmente automotriz, armas y salud.

Necesitamos trabajar, no hay de otra, más del 60 por ciento de la población económicamente activa resiente en salario o despido los efectos de la pandemia; la informalidad que vive al día, busca sobrevivir.

Por ello también es urgente que, en base a una realidad, se adopten medidas más eficaces para el control de la pandemia. Parece mentira que, desde la misma Ciudad de México, se tenga el modelo a seguir y que la autoridad federal no lo asuma. Uso intensivo de cubrebocas, aplicación de pruebas gratuitas, cercos sanitarios en áreas “rojas” diagnosticadas para ir por los enfermos y posibles portadores para cortar cadenas de contagio.

A ello se agregarían horarios escalonados para actividades y si no se dan las condiciones sanitarias para reactivar, pues no se mueve el semáforo.

Es como dicen el director general de la OMS, Tedros Adhanom, una situación de vida a muerte.

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