• Para los López, el país está muy bien y en las mejores manos, los críticos, al loquero 

Miguel A. Rocha Valencia  

Ya es oficial: para los López, Obrador y Gatell, los críticos del gobierno viven en una “realidad distinta a la real” que se niegan a reconocer, y de acuerdo con el subsecretario de Salud, en el mundo de la “disonancia cognitiva o cognoscitiva” viven quienes insisten en el uso del cubrebocas o la aplicación de pruebas masivas como métodos para combatir la pandemia. 

Afortunadamente, dicen los López, son minorías quienes piensan que el actual gobierno no está actuando como debe para enfrentar las crisis y que la realidad no es negativa, aunque refleje 85 mil muertos por Covid-19, casi 65 mil por la violencia en lo que va del sexenio, el desplome de 10.5 del PIB y una economía que tardará en recuperarse seis años para regresar a los niveles de 2018, según dice el Banco de México. 

Esto significa que, de acuerdo con López, el médico y López el tlatoani, ellos, los del gobierno viven la realidad efectiva y los otros, quienes no están de acuerdo y son minoría, viven en el error. Lo bueno es que el sabio subsecretario quien calificó en su momento de catastrófico si llegábamos a los 60 mil muertos a causa del SARS-CoV-2, no pierde la esperanza de que quienes disienten del discurso oficial, rectifiquen y se den cuenta de su equivocación. 

Con lo dicho por López-Gatell tanto en el Senado como en la conferencia de la tarde en Palacio Nacional queda claro entonces que en el gobierno están convencidos de su visión positiva sobre el país. Así se entiende que el profeta tabasqueño esté seguro de que su administración camina sobre ruedas y los mexicanos estamos muy felices. 

Así las cosas, quienes pensamos distinto no nos damos cuenta de estar disonantes de la realidad y necesitamos recapacitar o como sugiere López, el Gatell, debemos acudir al especialista en trastornos mentales para que nos haga ver nuestro error. 

De hecho y de acuerdo a la realidad de los López, no podíamos los mexicanos estar en mejores manos, aunque los números de muertos y las cifras económicas donde se incluyen despedidos, empresas quebradas, ausencia de dinero en las arcas públicas que obliga a recortes presupuestales, caída del PIB, desconfianza de inversionistas nacionales y extranjeros, insistan en mostrar una realidad distinta. 

Ojalá estuviésemos equivocados en nuestra visión, seríamos los primeros en aplaudir, pues sostenemos la premisa de que si le va bien al presidente le va bien a México, pero desafortunadamente vemos cifras y hechos que desmienten la verdad, la realidad oficial y eso, nos tiene muy preocupados, sobre todo por el desarrollo de acontecimientos políticos donde empiezan a develarse un mayor autoritarismo. 

Incluso hay quien dice que muy pronto, resuelto el tema electoral en Estados Unidos, Morena y la Cuarta con su caudillo, habrán de mostrarnos su verdadero rostro y entonces las cosas en México, se van a apretar, polarizar y habrá definiciones de un gobierno con control político, económico y con fuerzas armadas a su servicio. 

La verdad hay que estar muy pendiente del desarrollo de lo que ocurre porque López, el de Palacio Nacional, aun no saca totalmente las uñas.