• Dinero mal habido para uso indiscriminado del Ejecutivo, es delito

Miguel A. Rocha Valencia

Más allá de lo irregular o ilegal que resulta el pase de charola con empresarios para fondear la ocurrencia del presidente López de rifar dos mil millones de pesos, queda en la pregunta si ya con eso los empresarios participantes quedaron libres de cualquier culpa fiscal.

Pero, además, dio la impresión de que, como los dueños del dinero no quieren invertir, se les “invitó” a cooperar para el sorteo, cuya recuperación, se destinará a atender necesidades del sector salud o al menos cubrir huecos que dejaron los “ahorros” presupuestales ordenados desde Palacio Nacional y hoy se traducen en carencia de medicamentos, deterioro de equipos y falta de personal.

De igual manera, dar esa salida a la ocurrencia de rifar un avión que no se puede o no se debe enajenar, es tan grotesca que propició la ridiculización de quien ocupa la Presidencia. Insistir en el sorteo, ahora con dinero que en esencia fue obtenido ilegalmente, coloca a López como un violador de la Ley.

Porque, de entrada, los primeros dos mil millones de pesos devueltos por un empresario judío a la Fiscalía General de la República y que ésta, en vez de entregarlo al Infonavit por ser la institución saqueada y los dineros son aportaciones de empresarios y trabajadores, o por lo menos, al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado.

En el tema hay al menos, tres situaciones que desde el punto de vista jurídico son violaciones: negociación con un infractor a la Ley, con un arreglo extrajudicial y la utilización de recursos recuperados de manera discrecional por el Ejecutivo, que, además, de acuerdo con las reformas, no puede perdonar deudas fiscales.

Si eso lo hubiera hecho Peña Nieto, lo incineraban vivo, lo mismo que si realizara el pase de charola para usar ese dinero, también, de manera discrecional, sin ningún fundamento.

Violación tras violación a la ley; la segunda equiparable a la colusión de servidores públicos, pues tras la entrega de los millones charoleados a empresarios habrá algún aprovechamiento o beneficio para las partes.

Los empresarios sin duda, compraron impunidad y favores. O qué, ¿Alguno de ellos será perseguido por evasión o elusión fiscal? Claro que no, incluso podrán deducir impuestos o de créditos fiscales previos. Al menos, el presidente López los llamó a negociar si tienen pecados, a entregar cantidades de dinero sin el rigor dispuesto por la ley.

El chiste es sacar dinero, que debe considerarse “negro”, fuera de norma para ser utilizado por el Ejecutivo en lo que le venga en gana. En el fondo de eso se trata.

Alguien preguntó cuál es la diferencia entre un hampón que cobra derecho de piso y un político que pide dinero a cambio de … cualquier cosa.