• Nuevos lineamientos en energía traerán graves problemas

Miguel A. Rocha Valencia

En medio de versiones de corrupción que involucran a su esposo, José Luis Peña Peña, parientes, amigos y “favoritos”, a quienes beneficia con contratos, Rocío Nahle García, hizo renunciar al titular de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, César Hernández, para que el suplente firmará nuevos lineamientos con lo que rompe contratos de compra de energía privada para centrarse exclusivamente en la generada por la Comisión Federal de Electricidad.

Esto para dar monopolio a la entidad que dirige el “honradísimo” Manuel Bartlett Díaz quien, con López, desdeña la generación de energías renovables y favorece el uso de recursos fósiles derivados como el carbón e hidrocarburos.

Con ello, no sólo se pagará siete veces más por el consumo, sino que también se afectará en mayor medida al medio ambiente.

Es obvio que la medida tiene que ver con la decisión del presidente López de sacar adelante la industria petrolera y dejarla como fuente única de energía para salvar a Pemex con sus proyectos de explotación y refinación.

De esa manera asegura el gobierno el consumo de hidrocarburos, aunque con ello agreda aún más al medio ambiente.

El problema para López o Nahle a quien acusan de entregar negocios millonarios a sus cuates en Coatzacoalcos y Dos Bocas, se echaron un alacrán a la espalda, ya que empresas multinacionales de Canadá, Alemania, Francia, Italia, España, Gran Bretaña, Suecia, Finlandia y próximamente Estados Unidos, no se van a quedar calladas.

Y es que con la firma y publicación del Acuerdo por el que se emite la política de Confiabilidad, Seguridad y Continuidad en el Sistema Eléctrico Nacional, obliga a los generadores privados a construir sus propias líneas de transmisión, frena desarrollo de proyectos e inversiones y encarecerá el suministro.

La regla anterior establecía la obligatoriedad del gobierno de adquirir la energía generada por el sector privado siempre y cuando fuera más barata y menos contaminante su fuente de generación.

Hoy será al revés, primero la que genera CFE y luego la “otra”, con lo cual, López vuelve a romper las reglas del juego y sin duda habrá repercusiones de carácter internacional.

Ya de por sí, las empresas privadas no deseaban invertir desde el año pasado en los proyectos de generación de energía, sobre todo solar debido a la desconfianza, tanta, que existían cerca de 20 mil millones de pesos para apuntalar proyectos en esa área.

Además, con esta acción parece que López traza una ruta estatizadora que puede traer consecuencias muy graves, sobre todo si se toma en cuenta que están saliendo capitales foráneos y aunque se reporte un incremento de 1.5 en Inversión Extranjera Directa, tan sólo en marzo se reportó la fuga de 4 mil 600 millones de pesos, que motivó precisamente la baja de 24 por ciento en la cotización del peso.

El mensaje que se envió a los inversionistas, por lo tanto, es extraordinariamente negativo, ahora que, si de eso se trata, la consolidación de la Cuarta va en el camino correcto, pues con ello, más la pérdida del empleo y la caída de los ingresos fiscales que se reflejará en los próximos meses, se incrementarán los niveles de pobreza, sector en el cual el “Peje” tiene puestas sus esperanzas de permanencia en poder.

Con razón aquello de “anillo al dedo” ¡Gracias señor presidente!