• Los escándalos atizados desde Palacio, eran esperados; falta el revire

Miguel A. Rocha Valencia

Hace varias semanas apuntamos en este espacio que la Cuarta tendría que hacer un amplio arsenal de escándalos para intentar distraer a la opinión pública de la gran crisis humanitaria, económica y de seguridad que sufre México y que estos aquelarres deberían ser más sonoros a medida que se profundicen los problemas del país.

Será una gran cantidad de ruido mediático atizado desde Palacio Nacional, donde habrá juicios sumarios, inmolaciones, crucifixiones y desprestigios contra inocentes o “culpables” al por mayor con cargo a la impunidad presidencial.

Incluso como ayer, el tlatoani de Tepetitán, urgirá a encender hogueras no sólo en las redes sociales, sino también en los medios “tradicionales” escritos y audiovisuales para inmolar a los corruptos.

Así lo exigió López durante la gran premier del video donde exhibió a algunos personajes empaquetando fajos de dinero en billetes de 200 (que hacen mucho bulto) y de 500, sin que en algún momento se mostrara o se mencionara a los destinatarios. Más dinero se vio en dólares en las manos de Bejarano, Imaz o Sosamontes cuando acarreaban dinero para las campañas del Peje.

Y a pesar de ser muy cercanos a López, éste llegó a la presidencia en medio de una nube de pureza que casi lo elevaba a la santidad. También se olvidan los 120 millones que Manuel Camacho Solís le regaló por encargo precisamente de Carlos Salinas de Gortari.

Muchos se preguntan, ahora que se habla de acusaciones, amenazas, chantajes y videos ¿A qué se refería el Chapito cuando amenazó con hacer revelaciones si no lo dejaban libre luego de que fue detenido por una petición internacional de captura allá, en su cubil de Culiacán?

El caso es que el presidente se está colocando en un nivel inconveniente, el que se lleva, se aguanta diríamos en el barrio y a la hora de una guerra de lodo, seguramente tendrá respuesta.

Se metió en un berenjenal donde hasta a los de casa salpica y eso se paga, pues saben de las mañas que emplea, como lo dijo uno de sus coterráneos que fue su compañero en los acólitos de Macuspana y hoy lo critica por el abandono a los tabasqueños.

Por ello, vendrán más escándalos, los rivales tienen estatura y ni modo tendremos que enterarnos de todo de todos, como dijo Vicente Fox, todos coludos o todos rabones.

Y aunque Miguel Osorio Chong aparenta estar flojito y cooperando para no meterse en líos, tuvo muy cercano a Eugenio Imaz Gispert, justo en el CISEN, algo sabrá, y si aprietan muy fuerte al hidalguense, podríamos asombrarnos de cosas que en política se guardan por el bien del “sistema”.

La carpeta de información sobre el Peje y sus andanzas es bastante gruesa, ahí se incluyen trapacerías, cochupos, chantajes y cosas propias de los políticos.

Lo cierto es que López está muy preocupado, pero no por el país o los mexicanos, sino porque dada su mala administración, la permanencia de la 4T está en riesgo, por eso los escándalos deben ser grandes.