• Hay mucho dinero, miles de millones de pesos, pero son basura

Miguel A. Rocha Valencia

La verdad es que ya no sabemos por qué el señor López insiste en gastar recursos en obras que ni van a servir a mediano plazo y no pone todas las canicas al sector salud, en vez de andar quejándose de neoliberales y responsabilizando a organismos internacionales de desigualdades.

Primero, quién va a usar el aeropuerto de Santa Lucía, cuando se concluya; segundo, para qué va a servir un tren recreativo sin turistas y de ninguna manera será útil una refinería si la industria está por los suelos.

Es decir que las tres obras emblemáticas del llamado “peje”, no tendrán una gran utilidad, recuperación de inversión en el mediano plazo y si algún día volvemos a la “normalidad”, que seguramente será en más de un año, habrá muchos muertos y lesionados a causa de una pandemia que habrá de extenderse por meses y tal vez años.

Pero aún más. Qué necesidad tenemos los mexicanos de que el presupuesto continúa dilapidándose de manera bestial como lo hace la Cuarta. Tan sólo en Pemex, se reportan pérdidas cercanas a un billón de pesos, bueno 922 mil millones en los últimos 15 meses, sin contar el pasivo derivado de salarios y pensiones de más de 300 mil personas.

Son carretadas de dinero que se van al drenaje mientras que otras áreas, como salud o la inversión directa en obra, se ven escamoteadas en recursos, incluso ilegalmente.

Bueno, si a ello se suman nueve mil millones de dólares en nueva deuda de Pemex, la situación se torna más tonta, y si a eso le agregamos que seguramente en los próximos meses la paraestatal perderá no menos de 300 mil millones a causa de la caída en los precios del petróleo y aumento en el valor del dólar, el panorama está para llorar.

Pero a cambio, López conmina a todos los que se dejen, a ayudar con donaciones en especie, como los 900 millones de universidades, sociedad civil e iniciativa privada, que aportan para la compra de materiales. Esos con los que luego se adornan los voceros oficiales diciendo que hay suficientes suministros.

NO estaría de más que se cuidara esas donaciones, como las que hizo también el hombre más rico de China, para que no las vayan a cobrar del presupuesto.

Total, que el punto es que hay dinero en las arcas públicas, a pesar del saqueo que sistemáticamente ha realizado el señor López para cubrir sus necedades y desde luego su clientela política, pero no la va a gastar en el tema de Salud. Incluso descuentos y donaciones de los trabajadores del gobierno, no serán distribuidos con transparencia.

Ojo, esos dineros como las donaciones directas, no son auditables, como tampoco las que recibe el gobierno de la Ciudad de México, que por cierto deberá explicar dónde quedaron los cientos de millones de subejercicios de 2019 y los que van de 2020.