• Si no se ha terminado la corrupción ¿Quiénes son los corruptos?

Miguel A. Rocha Valencia

Mientras la corrupción de la Cuarta está a todo lo que da y en el Senado hasta se anuncian nuevas leyes para castigarla, a nivel internacional el desprestigio no de México sino de su gobierno, se acrecienta y en el corto plazo, se pagará una costosa factura por la desconfianza de inversionistas en nuestro país.

Vamos por partes: ahora fue en educación donde se prendieron los focos rojos, aunque el presidente instancia en desmentirlo pues resulta que el gozo de ciudadanos que se frotaron las manos para recibir millonadas para arreglar sus escuelas (Antes lo hacía el CAPFCE), se les fue al pozo, pues resulta que los “Siervos de la Nación”, súper delegados y demás funcionarios “morenos”, les arrebatan los recursos asignados para fijar las obras a quienes ellos deciden, no los padres de familia.

Sólo como ejemplo de lo anterior, los papás denunciaron ante la Secretaría de la Función Pública, que la subdelegada de Bienestar federal en Guanajuato, Arisbeth García Monjarás, obligó a los padres de familia a entregar el dinero a contratistas señalados por ella como un tal Efraín Calixto López, hermano de la “Sierva de la Nación, Delia Calixto López, millones destinado a la mejora de 40 de 51 escuelas de varios municipios.

Bueno, algunos padres se resisten a entregar el dinero, pero los “siervos” los acompañan al banco a cambiar los cheques y les quitan los recursos, el mismo supervisor escolar de la Secretaría de Educación de Guanajuato, Roberto Durán Grajales hizo la denuncia.

Algo similar ocurre en otros “programas” que en realidad son acciones de gobierno, donde no existe la manera de auditar, como el caso de la compra de medicamentos, cuyo desabasto continúa de manera escandalosa con el pretexto de la pandemia.

Pero no es eso, simplemente el dinero fue “ordeñado” desde el inicio del sexenio, tan es así que el mismo IMSS ha gastado 13 mil millones de pesos menos que el año pasado, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO) amén de los cambios en las reglas de compra que benefician a los amigos como el recién renunciado delegado de López en Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, a quien, no obstante, se le siguen otorgando contratos directos, sin licitación.

Este tipo de acciones llama incluso la atención de organizaciones internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para quien el sistema de salud en México, fue desmantelado, por lo de los medicamentos antes dicho, los recortes y la transformación sin normatividad alguna de Seguro Popular a Insabi, con lo cual no sólo se propició desabasto, falta de recursos para mantener inventarios de medicinas sino también, confusión por pasar de una institución a un programa sin estructura.

Lo peor es que la autoridad sanitaria o el mismo tlatoani tabasqueño, desestiman todo lo que sucede, aunque recientemente el presidente reconoció que la corrupción persiste, obviamente en su gobierno, tanto que en el Senado preparan nuevas leyes para castigar a ¿Quién? Si ya no existe según dijo López, la mafia en el poder o qué ¿Él encabeza la nueva?