• Pierde México oportunidades de emancipación y diversificación

Miguel A. Rocha Valencia

Termina el año y con ello la esperanza de millones de mexicanos que esperaron inútilmente un cambio positivo en las políticas públicas. Y aunque el tlatoani diga en Palacio Nacional que estamos muy felices, la verdad es que no, incluso, reconocidos morenos aceptan que no estamos en el camino correcto y que el actual rumbo nos llevará a una mayor dependencia de EU.

De entrada, Estados Unidos nos tiene tomados del cuello con los acuerdos “progresistas” que logró Marcelo Ebrard para desactivar la amenaza de Trump de aumentarnos aranceles.

En vez de buscar vías alternas, nos fuimos por el camino fácil y se aceptó que en México se hiciera el trabajo sucio en cuanto a migración, obligándonos incluso a dar al traste a una de las más caras tradiciones políticas. Con ello, ya estamos pagando el muro que deseaba el mandatario estadounidense. ¿Lo de Evo es parte de lo mismo?

Pero en lo que no se ha reparado es que el as bajo la manga es la aceptación de importar grandes cantidades de productos agropecuarios cuando así lo ordene el imperio, con lo cual, los precios de garantía valdrán nada, pues habrá mercancías más baratas en el mercado. Ese es el papelito que blandía Trump cuando dijo que nos tenía sometidos y se atrevió a desmentir Ebrard.

Tal vez por eso se decidió recortar los programas directos a la producción agropecuaria y así dar palo a las cosechas mexicanas y con ello hacer necesaria la importación de “grandes volúmenes” de productos del campo. Suena perverso, pero no hay otra explicación.

Y en todo, obedecemos en vez de buscar alternativas como en China, país que crece aceleradamente. Tal vez no tengan los rascacielos impresionantes de Estados Unidos, pero al paso que van, las van a dejar chiquitas; en Kaifeng, provincia de Henan, tienen dos torres de 300 metros, en tanto que las habitaciones de 40 pisos o más, se multiplican.

Pero además concentran ya a más de las 100 empresas líderes en el mundo en materia  automotriz, manufactura, textiles y ni qué decir de las tecnologías. Es un país donde por ejemplo las motocicletas son eléctricas; las de gasolina están prohibidas y se alza como el medio de transporte ideal en ciudades. Es decir cumplen con su tarea en materia ambiental ya que a la par, siembran árboles, bosques enteros con el concepto de parques ecológicos.

Bueno, habremos de reconocer que por lo menos se volteó a ese país para adquirir los nuevos trolebuses en la empresa Yutong Bus, ubicada en Zhengzhou, Henan. Pero hasta ahí, cuando el mercado es incalculable, incluyendo el área de desarrollo agropecuario. No nos lo platicaron; invitados por la Asociación de Periodistas de China, lo comprobamos por segunda ocasión.