• Aumentan muertos, contagios, desempleo, pobres y López arma escándalo

Miguel A. Rocha Valencia

Parece que el plan perverso de López, el que se dice presidente, fructificó con el apoyo de todos los actores a su disposición, incluyendo diputados y senadores de Morena convertidos en caja de resonancia para magnificar el escándalo y llevar al cadalso mediático a personajes que el mismo tlatoani se encarga de condenar desde su escaparate de Palacio Nacional.

Exhibe fotos, presume nombres y condena, sin que exista un juicio de por medio, aprovechando sus mañaneras donde, además, muestra ignorancia, espíritu de venganza y desprecio por una sociedad que se hunde en el desastre sanitario, de seguridad y económico.

Sabía López, porque eso le ha dado resultado, que el escándalo mediático desviaría la atención de la gente respecto a los temas donde la 4T fracasa todos los días, tanto, que gente cercana al pontífice prefiere renunciar que aguantar sus ocurrencias. NO quieren ver cómo destruye al país y a los mexicanos, ya de por sí confrontados.

López se olvidó de gobernar, de los muertos por COVID que ya superan los 45 mil, de los contagiados que ya rondan los 400 mil, de los 12 millones de desempleados y los 20 millones más que se suman a las filas de la miseria, y no sólo a causa de la epidemia.

Quiere que los mexicanos olvidemos que ya en diciembre, el país estaba hundido económicamente, en recesión técnica, que no nos acordemos que su estrategia anticrimen incluye 35 mil asesinatos, perdón y liberación de narcotraficantes y los embutes, “chayotes” a las fuerzas otorgándoles obras, administraciones, concesiones y la operación de aeropuertos y puertos marítimos.

También desea que olvidemos los recortes en salud ordenados desde el año pasado y que nos hicieron perder terreno que hoy apenas se recupera.

Su estrategia de “aplanar la curva” fue para darse tiempo de hacer lo que no previó a pesar del aviso de la pandemia. Muchos murieron porque no había cobertura hospitalaria; el “quédate en casa” se transformó cuatro meses después en “no pierdas tiempo”. Hoy, ciertamente hay camas para el COVID, pero porque pasamos de 300 a casi 900 unidades hospitalarias. Carecíamos de personal porque por los “ahorros” corrieron a muchos suplentes.

También se dijo que la cancelación del Aeropuerto de Texcoco era un error grave. Por ello, no sólo se perdieron cientos de miles de millones de pesos, sino también la confianza en México, fenómeno que se remarcó con la cancelación de la cervecera, la intentona de hacer lo mismo con plantas generadoras de energías alternativas.

Se fueron ya más de 600 mil millones de pesos; dejaron de entrar 30 mil millones de dólares afectando diversos ramos productivos. Y todo eso, antes de la pandemia.

Por eso era importante confeccionar una pira para hacer arder a los corruptos, sacar los cochupos que se supone repartió Peña Nieto, algo así como los 120 millones que le regaló Manuel Camacho Solís al Peje a cambio de no sabotear instalaciones petroleras y no tirar basura en el entonces Distrito Federal.

Como si López no supiera de eso. De allá vine, de eso vivió todos estos años, o qué ¿“La chingada” la compró con el producto de su trabajo? Lo mismo con las propiedades que heredó en vida a sus hijitos, que sin trabajar se dan vida de magnates, lo son.

Logró el objetivo; se habla de 150 millones en el caso Lozoya ¿Cuántos le dieron a López a lo largo de 25 años de “lucha”? y mientras, los muertos por COVID o asesinados siguen creciendo lo mismo que las empresas en quiebra, los desempleados y los miserables. ¡Qué poca…!