• Todos los días nos da la razón quien divide y amenaza desde el poder

Miguel A. Rocha Valencia

Gracias por confirmar todos los días que tenía la razón cuando por congruencia, decidí no laborar en la administración de la Cuatro T.

Gracias por confirmar que tenía razón cuando adelanté a propios y extraños que se cernían horas muy negras para el país, los medios de comunicación en general, y los periodistas en particular.

Mi solidaridad total y absoluta con Carlos Loret de Mola quien por congruencia decidió dejar Grupo Radio Centro cuando tenía uno de los ratings más altos y hoy, que por ejercer un periodismo leal, le fue retirado el apoyo de Televisa cuyos dueños doblaron las manos ante el poder político y decidieron correrlo porque no se quiso someter a los dictados de quien se dice presidente de todos los mexicanos, pero que distingue entre buenos y malos, fifís y pueblo sabio, entre conservadores y progresistas, entre seguidores y enemigos.

Con esa visión autoritaria en blanco y negro, López Obrador sólo acepta a quienes piensan como él; los otros no somos de su agrado, somos corruptos, somos fifís, nos portamos mal. No debemos criticar sino ser sumisos a su forma de ver y hacer las cosas, aunque con ello viole la ley quien debe custodiar que se cumpla.

Somos malos y corruptos quienes pensamos que hace mal las cosas, que su afán por cancelar obras que no son de su agrado es negativo para el país y los mexicanos todos.

Somos fifís cuando criticamos sus caprichos en cuestiones lesivas a la economía o la ecología, porque habremos de pagarlo todos, no sólo sus fans. Lo mismo con sus programas asistencialistas de regalar dinero a fondo perdido.

Pero más debo agradecer a López Obrador por cumplir mi vaticinio de que los periodistas íbamos a sufrir lo peor con él, aunque haya algunos igual de tercos o ciegos que intentan decir lo contrario a pesar de las evidencias.

En nueve meses, el desempleo entre periodistas se profundizó; vimos cómo varios medios se pusieron de rodillas de inmediato; otros corrieron gente para fortalecerse o hacer alcancía y aguantar los cortes en publicidad que algunos ignorantes llaman chayote. Como si el pago de servicios publicitarios no se cobrara o la chamba de reportero fuera gratis.

Pues de qué viven los medios, los periodistas. Lo mismo en cualquier actividad económica donde los productos se venden para mantener la empresa y la planta laboral, aunque sea el gobierno, que por otro lado, nos acribilla con el cobro de impuestos por trabajar o consumir.

Lo cierto es que los medios se adelgazaron; miles de personas se quedaron sin trabajo, lo mismo periodistas que redactores de mesa, jefes, maquinistas, correctores, editores, prensistas, fotomecánicos, columnistas, hasta directores de edición.

Hemos visto el desfile de despedidos del gremio lo mismo en el Financiero que en El Universal pasando por Excélsior, La Prensa, los Soles, el Esto, Milenio, Economista, todos.

Muchos de ellos fueron retirados de la chamba por no hincarse ante el poder, por congruencia; prefirieron irse a trincheras personales que permanecer en medios que por sí o por presión, decidieron alinearse a la 4T. Portarse bien diría López Obrador.

Otros sufren presiones, el mismo Reforma cuyos empresarios son perseguidos económica y políticamente; las amenazas no son veladas, son abiertas y salen todos los días de Palacio Nacional.

Por eso, ¡Gracias, señor presidente! Por confirmarnos que no estábamos equivocados, que el temor a su capacidad limitada, su desconocimiento para administrar la cosa pública, lo harían autoritario; que no aceptaría la crítica y buscaría revanchas.

Que aplicaría el apotegma: a los amigos justicia y gracia; a los demás, sólo justicia. Así lo hace y ¡hay de aquél que se porte mal! Ya lo dijo, y confirmamos que sí cumple; hoy lo sabe Carlos Loret de Mola. La pregunta es ¿Quién sigue?

 

Cambio Climático

Por fin en el Senado alguien toca, aunque sea levemente, el problema de cambio climático; el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Héctor Vasconcelos, calificó el calentamiento global como el mayor reto de la humanidad. Esto durante el conversatorio «Perspectivas de Desarrollo para la Relación México-Asia Pacífico», donde anunció que la Cámara Alta buscará fortalecer vínculos con todas las naciones de esa región, así como de Europa y América Latina.