Al menos 137 lobos marinos han muerto en playas del estado de Baja California Sur, hecho que ya investiga la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) contactó a inicios de septiembre a la Profepa por el varamiento de lobos marinos en la Bahía de Ulloa, municipio de Comondú.

El 4 de septiembre la Procuraduría activó el Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos, cuya medida inicial consistió en un recorrido terrestre durante tres días.

A lo largo de 130 kilómetros de playa se contabilizaron 136 machos y una hembra de lobo marino de California muertos. A simple vista no se observaron en los especímenes marcas por redes de pesca, golpes o cortes causados por algún tipo de embarcación.

Se estableció que cuatro de los ejemplares muertos estaban recién varados, por lo que se procedió a su medición y toma de muestras del cerebro, pulmón, corazón, hígado, riñón y grasa corporal.