La Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México clausuró la cuarta generación del Diplomado en Ética de la Salud y abrió las puertas al siguiente grupo, con la entrega de reconocimientos a las 188 personas que concluyeron el curso. La ceremonia, celebrada en el auditorio del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) Isidro Espinosa de los Reyes, fue encabezada por la titular de la dependencia, Nadine Gasman Zylbermann.
En su mensaje, la secretaria destacó que en salud pública la ética orienta decisiones que impactan la vida y el bienestar de comunidades enteras, y subrayó su papel para definir cómo priorizar la prevención, distribuir los recursos y reducir desigualdades.
«No es una tarea complementaria, es una condición indispensable para seguir construyendo instituciones más cercanas y una ciudad que produce salud, donde cada decisión, por compleja que sea, tenga siempre como principio el respeto a la dignidad de las personas», afirmó.
Calidad y ética en el centro
El subsecretario de Prestación de Servicios Médicos e Insumos, Ricardo Barreiro Perera, explicó que el objetivo del plan de estudios es mejorar la calidad de los servicios de salud. En tanto, la directora del INPer, Ana Cristina Arteaga Gómez, enfatizó que esta capacitación permite colocar «en el centro de nuestras decisiones la dignidad, los derechos humanos, la autonomía y el bienestar de las personas».
El secretario técnico de la Comisión de Bioética de la Ciudad de México, David Benítez Valladares, detalló que el diplomado no se limita a la bioética clínica, sino que aborda la ética en el primer nivel de atención, la salud pública, la promoción de la salud y la prevención.
Un alcance que rebasa la capital
La generación egresada reunió a participantes de 27 estados, con 54 por ciento de la Ciudad de México y ocho por ciento del Estado de México; el nuevo grupo cuenta con representación de 19 entidades. La mayor participación provino del IMSS Bienestar (21 por ciento), seguido del sector privado (17 por ciento) y de las secretarías de salud estatales (16 por ciento).
«Donde la evidencia dialoga con la dignidad»
La directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM, Jennifer Hincapié Sánchez, reconoció que, pese a los avances en tratamientos, diagnósticos y tecnología, la toma de decisiones «no es exclusivamente técnica sino profundamente ética», y describió al diplomado como «el lugar donde la evidencia dialoga con la dignidad humana, donde las decisiones clínicas consideran las circunstancias concretas de cada persona y donde las políticas sanitarias adquieren un rostro humano».
El programa es coordinado por la Comisión de Bioética de la CDMX y el Programa Universitario de Bioética de la UNAM, e impartido por docentes del IPN, la UAM, la Universidad de la Salud, la UACM, el IMSS, el IMSS Bienestar, el ISSSTE, Pemex, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Salud Pública.
