Luis Mena Pantoja
La exposición temporal “Cuauhtémoc. Historia y memoria”, instalada en el Museo del Templo Mayor, recuerda la vida del tlatoani mexica, su rol en la defensa de Tenochtitlan, tormento y muerte, como un ícono contemporáneo, con un lugar relevante en la historia de México y en la memoria colectiva nacional.
Son más de 30 piezas, entre objetos arqueológicos, históricos, etnográficos y artísticos prestados por el Museo del Templo Mayor, el Proyecto Templo Mayor, los museos nacionales de Historia, de Antropología y de Arte, la Dirección de Salvamento Arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Museo Soumaya y Heineken México, los que se presentan en el marco de la conmemoración del medio milenio del fallecimiento del personaje, que se celebrará el 28 de febrero de 2025.
Durante la inauguración de la muestra, el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, reseñó que a Cuauhtémoc “el destino le obligó a enfrentar, siempre de forma digna, acorde con la ética de un guerrero mexica-tlatelolca, sucesos que le hicieron ganarse un lugar en la memoria de las generaciones venideras. Cuauhtémoc es un símbolo de resistencia, patente en las comunidades indígenas que, en este siglo XXI, mantienen su lucha, por la defensa de sus lenguas, formas de gobierno, tradiciones, creencias, modos de ser y de habitar sus territorios”.
Por su parte, la titular del MTM, Patricia Ledesma Bouchan, agradeció a las instituciones que facilitaron piezas originales de sus colecciones o reproducciones, sobre un personaje histórico cuyo nombre reciben numerosas calles y escuelas, “que es dado por numerosos padres a sus hijos”, y sigue presente en aspectos del arte y la cultura popular mexicana.
En este sentido, agradeció a Heineken México facilitar un collage con 160 etiquetas de una popular marca de cerveza, que evidencian la persistencia de Cuauhtémoc en la memoria colectiva; y en representación de la empresa cervecera, Luis Herrerías García expresó su gratitud al INAH y al MTM por la oportunidad de contribuir a una instalación “que ejemplifica cómo el arte y la creatividad tienden puentes entre nuestra historia ancestral y el presente”.
El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma explicó los contenidos de la exposición, que incluye piezas nunca antes mostradas al público, como dos bajorrelieves con representaciones de águilas, localizados por el Proyecto Templo Mayor en 2021.
Son un total de ocho módulos los que permiten conocer desde la genealogía del personaje, hijo del tlatoani Ahuízotl y de Tiyacapatzin, descendiente directa de Moquíhuix, el último gobernante del Tlatelolco independiente, hasta lo ocurrido entre 1517 y 1521, cuando la llegada de Hernán Cortés a Tenochtitlan originó una serie de alzamientos de los vasallos de la Triple Alianza que derivaron en la caída de los mexicas, que tuvieron su último acto de resistencia en Tlatelolco, al que siguió la tortura de Cuauhtémoc a través del “fuego manso”, técnica hispana en la que se untaba aceite en los pies de la víctima, para luego exponerlos a las llamas y causar el derretimiento de la piel.
A la par de la exposición, que permanece hasta el hasta el 27 de abril de 2025, se ofrecerán una serie de conferencias, a partir de enero de 2025. El Museo del Templo Mayor se ubica en Seminario 8, Centro Histórico. Los domingos la entrada es libre para el público nacional.

