Guillermo Pimentel Balderas
Es una realidad pero, se puede superar con estrategias de inclusión educativa a menores con Trastorno por Déficit de Atención (TDA) y Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), a quienes pésimamente consideran “niños problema” o rebeldes.
Estimaciones del Instituto Nacional de Psiquiatría y asociaciones como la Red TDAH México, calculan que entre el 7 y el 10 % de la población infantil vive con TDA y TDAH; es decir, condiciones del neurodesarrollo que afectan la forma en que se procesa la información y regula el comportamiento.
Elizabeth Mateos Hernández (MORENA), en el Congreso de la Ciudad de México, en tribuna, exhorta a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación y a la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México, a implementar talleres de concientización, capacitación y estrategias de inclusión educativa dirigidas a la comunidad escolar, para atender a las niñas, niños y adolescentes con estos tipos de trastornos.
Expone que son condiciones del neurodesarrollo que afectan la forma en que procesan la información, regulan su comportamiento y se concentran. Estima que datos del Instituto Nacional de Psiquiatría y asociaciones como la Red TDAH México, calculan que entre el 7 y el 10 por ciento de la población infantil vive con estos síntomas.
En breve charla con este columnista, la legisladora capitalina aclara: “No se trata de una mala conducta, ni de un problema de educación en casa. Es una diferencia neurológica real, reconocida por instituciones médicas en todo el mundo, que puede generar impulsividad, inquietud, dificultad para seguir instrucciones o mantener la atención por tiempos prolongados. Y aunque no es una enfermedad, sí requiere comprensión, diagnóstico oportuno y acompañamiento desde casa y desde la escuela”.
Refiere que en una ciudad como la nuestra, con más de 1.5 millones de estudiantes, “estamos hablando de decenas de miles de niñas y niños que podrían estar atravesando esta condición sin diagnóstico ni acompañamiento adecuado”.
Precisa que tal como lo expuso en tribuna, las y los menores con TDA y TDAH enfrentan un reto neurológico, que en ocasiones los lleva a ser excluidos de las aulas e identificados como “niños problema” o rebeldes, cuando lo que necesitan es empatía, comprensión y acompañamiento de una comunidad escolar informada, capacitada y sensible.
La diputada Mateos Hernández se congratula de que el gobierno de la ciudad de México se esfuerza al desarrollar el programa “Ciudad con Salud Emocional: Vida Plena, Corazón Contento” para atender la salud mental de las comunidades escolares pero, considera que se requieren más acciones específicas para atender a menores con TDA y TDAH desde las aulas de todas las escuelas públicas y privadas.
Reitera que ante sus pares expuso: “Un diagnóstico como el TDA o TDAH no debe ser motivo de rechazo, sino una oportunidad para demostrar que la educación también es sensibilidad, acompañamiento y justicia social. Educar no es seleccionar, es incluir; y no hay inclusión verdadera si dejamos fuera a quienes más nos necesitan”.
Otras fichas
La legisladora local Miriam Saldaña, hizo un llamado, en tribuna, a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y a la Agencia Digital de Innovación Pública para que den cumplimiento al artículo 73 de la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México.
Dicho artículo establece la obligación de crear una Plataforma Digital del Patrimonio que sea funcional, navegable y de acceso libre para toda la población. Debe concentrar, organizar y actualizar la información conforme a nuevas declaratorias, fichas patrimoniales y demás contenidos establecidos por la legislación vigente sobre los elementos culturales materiales, inmateriales, naturales y bioculturales, específica.
Dice mi abuelita: ¡No voto…no voto y no voto!

