Carlos Ramos Padilla
Aun cuando el gobierno mexicano festeja lo intangible, nos llena de discursos de triunfo sobre supuestos y especulaciones, nos hacen creer que controlamos a Trump toda vez que se pospone la aplicación de aranceles, el documento de la U.S. Chambre o Commerce del 28 de octubre de 2025 es un explosivo diplomático no divulgado por México y que aparenta ser una “revisión técnica”.
El texto de 39 páginas acusa directamente a nuestro país de romper el T-MEC al imponer un marco judicial a modo desapareciendo su autonomía, hostigar fiscalmente y con fines políticos a las empresas, afectar a el sector energético y bloquear la competencia.
No dureza estima que la reforma constitucional por el mayoriteo de Morena amenaza el Estado de Derecho y al equilibrio de poderes al “socavar -señala el documento- la autonomía judicial y regulatoria” y violar el trato justo y equitativo del tratado. Esto implica que el tratado comercial no pasará si no se modifica la reforma judicial porque adicional sentencia que el SAT impone recargos retroactivos, que Pemex y CFE operan bajo privilegios ilegales y de comprobada corrupción y que COFEPRIS ignora patentes, retrasa registros y frena innovación.
Un sistema de salud inoperante y retrógrado. Los llamados a México han caído en el fracaso ante la narrativa de “soberanía” y por ello la Cámara de Comercio estadounidense exige a sus autoridades “garantizar el cumplimiento total” por parte de nuestro país y activar paneles de disputa y medidas correctivas si persisten las violaciones.
Para ellos México se ha convertido en un socio poco confiable y que erosiona la confianza al tiempo que destruye la certidumbre jurídica del bloque norteamericano. Subrayan una lectura importante: la ley está subordinada a los caprichos políticos sin dar certidumbre a las inversiones y al propio engranaje económico. El paso siguiente es exigir la demolición de la reforma judicial con todo y los ministros “tómbola”, ejercer presión para dar fuerza a las instituciones que garanticen competencia y desarrollo y dejar atrás mentiras y discursos populistas que rayan en lo inaceptable.
Canadá y Estados Unidos se muestran dispuestos a expulsar a México de los acuerdos internacionales considerando además las crisis y conflictos innecesarios con países de Latinoamérica mientras surte gratuitamente de combustibles al gobierno dictatoriales de Cuba. Los supuestos avances del gobierno mexicano en la negociación del tratado son menores a lo que se espera de este acuerdo que potencialmente es el más poderoso del mundo por la geografía, economía y recursos naturales además de la mano de obra.
No entenderlo así es colocarse voluntariamente en una zona de fango en donde poco a poco el aislamiento comercial podría dejar fuertes heridas.

